Lunes 23/07/2018. Actualizado 01:00h

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Conferencia Episcopal

Acto festivo de la Conferencia Episcopal

Una comunidad china católica, una malabarista y el grupo pop Atacados, en la presentación de la Memoria de la Iglesia

Ángel Benavente, guitarrista de jazz rehabilitado de las drogas gracias a Cáritas, ofreció su testimonio

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Como todos los años, la Conferencia Episcopal Española organiza un acto festivo para presentar al público la Memoria Anual de las actividades de la Iglesia Católica. Este año contó con un coro de niñas de una comunidad china católica, un pequeño espectáculo de la malabarista Ashanty y cerró el acto el grupo de pop Atacados.

Comunidad católica china. Comunidad católica china. ReligionConfidencial

Los periodistas José Luis Pérez y María de Meer fueron los responsables de presentar este acto celebrado en el CaixaForum de Madrid. Abrió el evento José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia Episcopal, quien dio la gracias a todos por las aportaciones que hacen a la Iglesia Católica.

Los organizadores seleccionaron distintas personas con el fin de visibilizar las acciones que realiza la Iglesia en España gracias a la aportación de los contribuyentes y benefactores.  

Así, un grupo de niñas pertenecientes al coro de una comunidad católica china, formada por 300 fieles, cantaron una canción en su idioma que encandiló a todos los presentes.

Entre acto y acto, se proyectaron varios vídeos con testimonios de jóvenes y menos jóvenes, laicos y religiosos, comprometidos con la Iglesia católica: catequista, profesores de religión, fundaciones, cofradías, santuarios, voluntarios, etc.

La Iglesia presente en el circo

La malabarista Ashanty, que recibió el sacramento de la Confirmación a los 23 años gracias a la catequesis de José Aumente, director del Departamento de Pastoral de Circos y Ferias de la Conferencia Episcopal, dedicó unos minutos a ofrecer parte de su repertorio circense.  

El acto también contó con el testimonio de Ángel Benavente, guitarrista de jazz de éxito en los 80. “Me equivoqué de camino y me metí en el mundo de las drogas. Conseguí salir gracias a Chema, terapeuta ocupacional de Cáritas. Me ayudó también a volver a coger la guitarra”.

Benavente, que ahora imparte clases a niños en el centro de Cáritas donde fue acogido, brindó también una parte de su repertorio musical. El evento fue cerrado a ritmo de pop por la banda Atacados

El “crack” de los números

El objetivo de este evento era presentar al público lo que ha hecho la Iglesia a lo largo de 2016 con el dinero de contribuyentes y voluntarios. Y el responsable de asuntos económicos de la Conferencia Episcopal, Fernando Giménez Barriocanal, “el crack de los números” como fue presentado, resumió en diez minutos la actividad de la Iglesia: celebrativa, caritativa, educativa, etc.

Algunas ideas que destacó: que la Iglesia dispone de 9.110 centros caritativos y sociales en toda España para ayudar a las personas más desfavorecidas y que en muchos pueblos españoles, el único agente social que queda es el párroco.

Recordó también que la Iglesia mantiene más de 3.000 bienes de interés cultural que pone al servicio de la sociedad y que repercute favorablemente en el mercado laboral o en el turismo.  

Blázquez: una manera razonable de acuerdo Iglesia-Estado

Por último, el cardenal Ricardo Bláquez, presidente de la CEE, agradeció a todos los que participan en la vida de la Iglesia. “La asignación tributaria es una manera razonable de colaboración del Estado con la Iglesia Católica y con otros fines sociales, No es una imposición ni una carga fiscal, sino que da la posibilidad al ciudadano de asignar parte de sus impuestos a la Iglesia. Tened la seguridad de que lo administramos con transparencia”, dijo.



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