Martes 21/11/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

“Tomad ejemplo de san José, sed custodios de los bienes de Dios”. Francisco apela a responsabilidad de los hombres con la Creación en la misa de inicio de su pontificado

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A las 9:30 de la mañana, comenzaba en una abarrotada Plaza de San Pedro la misa de apertura del pontificado del papa Francisco. En su homilía el obispo de Roma animó a "gobernantes y a todas las gentes de buen corazón" a tomar ejemplo de San José y asumir el papel de custodios de los bienes que Dios nos ha regalado.

El papa Francisco salió de la Casa Santa Marta alrededor de las 8.50 y dió una vuelta en el papamóvil entre la multitud congregada en la plaza, saludando a las personas en las distintas zonas. Luego, para vestirse antes de comenzar la ceremonia de entronización en San Pedro, volvió a la sacristía (al lado de la estatua de la Piedad de Miguel Ángel) hacia las 9.15.

Después, el papa Francisco ha subido desde la Confesión hasta el piso de la basílica para iniciar la procesión hacia la explanada de San Pedro.

Dos gestos han destacado durante la vuelta que el papa Francisco ha dado a la plaza de San Pedro. Ha besado a un niño y luego a un discapacitado en la frente. Esto aumentó el volumen de voz de la gente que coreaba "¡Francesco, Francesco!"

Hacia las 9:21 de la mañana, al inicio de la ceremonia, el papa ha entrado en la basílica y se ha dirigido junto con los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias orientales católicas a la Confesión (la tumba de San Pedro, bajo el altar central), mientras sonaba Tu es Petrus. Una vez allí, el papa Francisco ha venerado la tumba de San Pedro.

Minutos más tarde, antes del inicio de la misa han tenido lugar los ritos específicos del inicio del ministerio petrino: en primer lugar, la imposición del palio (puesto sobre los hombros, hecho de lana de corderos y ovejas, recuerda al Buen Pastor que lleva sobre sus hombros a la oveja perdida). Es el mismo utilizado por Benedicto XVI. Su imposición ha corrido a cargo del cardenal Protodiácono Jean-Louis .

A continuación, ha tenido lugar la entrega del Anillo del pescador, a cargo del Cardenal Decano, Angelo Sodano. El anillo lleva la efigie de San Pedro con las llaves.

Y para terminar los actos extra sacramentales, el rito de la obediencia. Que han llevado a cabo seis cardenales en nombre de todos los presentes que ya declararon previamente obediencia al papa Francisco en la Capilla Sixtina al final del cónclave

Luego, ha dado comienzo la misa de la solemnidad de San José, la misa de inicio del pontificado del papa Francisco. Las lecturas de la eucaristía se han hecho en inglés y español, y el Evangelio se ha leído en griego. La diversidad de idiomas en esta ceremonia, quiere significar la universalidad de la Iglesia. Así también, la Oración de los Fieles ha sido leída en Ruso, Francés, Arabe, Swahili y Chino.

Tras el evangelio, el papa Francisco ha pronunciado la homilía. En ella se ha dirigido a gobernantes y hombres de buena voluntad para recordarles que debemos ser "custodios de los bienes que Dios nos ha regalado" y ha puesto en la figura de San José ejemplo perfecto de entrega y custodia.

Antes de comenzar su homilía (pronunciada en Italiano), Francisco, ha querido dedicar unas palabras a reconocer la labor de su predecesor; "Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.". Luego ha pronunciado los saludos protocolarios.

En el trancurso de su homilía, el papa ha hecho una llamamiento a "todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad para que seamos «custodios» de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para «custodiar», también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura". Luego, ha recordado que ""Solo quien sirve con amor sabe custodiar".

Finalizada la Homilía y tras un breve aplauso de la multitud que ha sido callado con cantos, la misa se ha desarrollado con normalidad. En esta ocasión, Francisco ha querido aportar sencillez a la ceremonia y no ha dado personalmente la comunión a ninguno de los asistentes, sólo a los que han concelebrado con él. Han sido alrededor de 500 sacerdotes y diáconos los encargados de dar la comunión a los presentes en la plaza de San Pedro.

La misa ha terminado con el rezo de la Salve en latín y la bendición del Papa. Luego, Francisco ha entrado en la Basílica de San Pedro donde le esperaban las delegaciones oficiales que han asistido a la ceremonia.

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