Lunes 20/11/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

Muere el segundo purpurado firmante de las dubia sobre Amoris Laetitita

Pérez Soba, profesor del Instituto Pontificio JPII: “Caffarra era políticamente incorrecto pero tremendamente humanista”

Afirma que la Iglesia debe agradecer el legado de este cardenal, elegido por Juan Pablo II para dirigir la teología sobre la familia

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El Cardenal Carlo Caffarra, arzobispo emérito de Bolonia en Italia y uno de los cuatro firmantes de las dubia sobre Amoris laetitia, falleció ayer miércoles 6 de septiembre a los 79 años, en su cama. La capilla ardiente se instalará hoy 7 de septiembre a partir de las 16 horas en la catedral de Bolonia y el entierro y funeral se celebrarán el próximo sábado 9, a las 11 de la mañana en dicha catedral.

El Papa Francisco abraza al cardenal Caffarra. El Papa Francisco abraza al cardenal Caffarra.

Cafarra fue el primer presidente del Instituto Pontificio Juan Pablo II para el matrimonio y la familia, un centro creado por el papa polaco.

El sacerdote Juan Pérez Soba, profesor de este Instituto Pontificio declara a Religión Confidencial que tanto el Instituto como él mismo “le debemos mucho al cardenal, también la Iglesia Católica, a la que dedicó toda su vida. Su gran tarea fue velar por el matrimonio y la familia, y la cumplió hasta el final”.

El profesor de pastoral familiar confirma a RC que Cafarra estaba delicado de salud, pero no padecía ninguna enfermedad mortal, aunque llevaba algunas semanas con bronquitis. “De hecho, estaba haciendo planes de futuro”, apunta.

Sobre las dubia -que fue el mismo cardenal quien se las entregó al Papa Francisco- Pérez Soba confiesa que Cafarra era perfectamente consciente de la acción que había llevado a cabo. “Él estaba convencido de que su misión como cardenal era ayudar al ministerio petrino, y en el caso de la encíclica Amoris Laetitia, consideraba que algunos puntos habían ocasionado confusión dentro de la Iglesia, y deberían ser aclarados. Tenía la convicción de que esta confusión no ayudaba a la Iglesia”, manifiesta Pérez Soba. 

Fidelísimo al Santo Padre

Frente a aquellas personas que le han acusado de crear una enfrentamiento con el Santo Padre tras entregarle las dubia, el profesor de pastoral familiar asegura que Caffarra, calificado por sectores eclesiásticos como uno de los más grandes teólogos de estos tiempos, era "fidelísimo al Santo Padre".

Esta fidelidad al Papa ha sido también recogida por el diario Vatican Insider, al recordar estas palabras de Cafarra "¿Yo contra el Papa? Prefiero que me dijeran que tengo una amante".

"Bien es verdad que el cardenal italiano no era políticamente correcto, pero decía las cosas con claridad y franqueza, y esta forma de ser era apreciada por el Papa Francisco”, defiende Soba.

Según el sacerdote, Caffarra se había tomado muy en serio la carta que sor Lucia, la última vidente de Fátima en morir, envió al cardenal: la batalla final entre Cristo y Satanás será sobre el matrimonio y la familia, y advirtió también sobre los ataques que afrontarían quienes defiendan estas dos instituciones naturales.

Elegido por Juan Pablo II

Pérez Soba recuerda que fue Juan Pablo II quien le eligió para dirigir el Instituto sobre el matrimonio y familia fundado por el Papa polaco. “Cuando san Juan Pablo percibió la gran capacidad que tenía Caffarra para comunicar, además del gran teólogo que era, el Papa pensó: este es mi hombre. El cardenal era consciente de que era amigo de un santo”.

El profesor de pastoral familiar asegura que la misión de Caffarra no ha acabado y que deja al Instituto Pontificio un gran legado que fructificará. “Él decía que lo que estaba en juego era la dignidad del hombre. Le debemos mucho y en el Instituto estamos todos muy agradecidos, tanto personal como académicamente”, subraya Pérez Soba.  

En las distancias cortas

Lejos de ser una persona rígida como algunos le han calificado, Pérez Soba asegura que era “tremendamente humanista” y que se preocupaba mucho por la gente. “Era un padre. Su secretaria particular, que lleva con él desde 1991, está totalmente desolada”, apunta el profesor.  

El cardenal Caffarra es el segundo de los cardenales firmantes de las dubia que fallece. El primero fue cardenal Joachim Meisner, que murió el pasado 5 de julio. Los otros dos cardenales que firmaron la carta en el que piden al Papa Francisco que aclare  algunas dudas sobre la comunión a los divorciados en nueva unión civil, son el estadounidense Raymond Burke y el alemán Walter Brandmuller. Recientemente los cuatro cardenales pidieron ser recibidos en audiencia por el Papa.

Carlo Caffarra fue ordenado sacerdote el 2 de julio de 1961, a los 23 años. En 1980, fue nombrado experto en el Sínodo de los Obispos sobre el Matrimonio y la Familia, y en enero de 1981, el papa Juan Pablo II lo nombró fundador y presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia.

Se desempeñó como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante cinco años a partir de 1983. También tomó parte en un estudio sobre ingeniería genética instituido por el Ministerio de Salud de Italia.

El Papa Benedicto XVI lo creó Cardenal en el Consistorio del 24 de marzo de 2006.




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