Jueves 22/02/2018. Actualizado 01:00h

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Participa el ministerio de Sanidad, que no tiene muy clara su postura

La regulación sobre los vientres de alquiler, a debate en la Conferencia Internacional de La Haya

Grupos cristianos piden que la Convención condene una práctica que viola los derechos humanos y socava la dignidad de la persona

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La Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado debatirá, del 6 al 9 de febrero, sobre las cuestiones derivadas de los acuerdos internacionales de maternidad subrogada o vientres de alquiler y parentesco, incluida la situación de los niños nacidos, fruto de esta gestación.  En esta Conferencia se entablaran negociaciones con los representantes de 82 Estados miembros.

Vientres del alquiler. Vientres del alquiler.

Esta Convención tendrá un gran impacto en el ámbito del derecho internacional y nacional y contará con la participación de representantes del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, con posiciones no muy claras al respecto.

El negocio de la gestación subrogada, o por sustitución, arranca con la venta de óvulos y esperma, la creación de embriones in vitro, la implantación en el vientre alquilado de una mujer y la posterior entrega del bebé.

Negocio de cinco billones de dólares

Este negocio maneja unos 5 billones de dólares al año en todo el mundo. De este proceso se benefician múltiples personas, como agencias, clínicas, abogados y médicos.

Sophia Kuby, directora ejecutiva de la Fundación ADF International ha iniciado una campaña para concienciar a la opinión pública de cara a esta reunión de La Haya.

En declaraciones a Religión Confidencial señala que “una Convención Internacional sobre gestación por sustitución sólo puede ofrecer claridad y ser conforme con la dignidad humana si condena todo tipo de maternidad subrogada (lucrativa o no) como una práctica que viola los derechos humanos y socava la dignidad humana”.

Además,  Sophia Kuby apunta que “hay que asegurar explícitamente el derecho de un Estado a no reconocer resoluciones jurídicas o demandas extranjeras de parentesco basadas en contratos de maternidad subrogada y dejar claro que los Estados puedan recurrir a sus propias normas sobre adopción de niños, cuando se enfrenten a demandas de reconocimiento de parentesco que impliquen a niños que se encuentren bajo su jurisdicción,  tras acuerdos internacionales de maternidad subrogada”.

La directora ejecutiva de ADF Internacional, un grupo cristiano que trabaja a favor del matrimonio y la vida, insiste en que “esta convención internacional debe reclamar penas elevadas para aquellos que faciliten acuerdos internacionales de maternidad subrogada, como agencias intermediarias, clínicas, abogados y médicos”.

No existe un consenso internacional

La Conferencia de La Haya del Derecho Internacional Privado es una organización internacional con sede en La Haya (Países Bajos)  que tiene por objeto buscar la homologación de las normas de derecho internacional privado a nivel mundial. 

En su web y a propósito de esta convención, afirman que la incertidumbre sobre la maternidad y paternidad ha surgido en las últimas décadas en algunos Estados como resultado de una combinación de patrones familiares cambiantes y avances en la ciencia médica.

Los enfoques de los Estados a cuestiones tales como la paternidad (a la luz de las pruebas de ADN), la tecnología de reproducción asistida y los acuerdos de subrogación han variado enormemente, dependiendo del entorno cultural, político y social del Estado. Como resultado, todavía no existe un consenso internacional sobre cómo establecer y disputar la filiación legal en estas nuevas circunstancias.

Además, un tema particularmente candente ha salido a la luz en los últimos años: una breve búsqueda en Internet de “maternidad subrogada” y en el mundo actual se encuentra a un clic de cientos de sitios web que prometen resolver los problemas de infertilidad a través de la fertilización in vitro técnicas y subrogación. 


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