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Bush ignoró una carta de Wojtyla contra la guerra de Irak

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El 5 de marzo de 2003, Juan Pablo II envió una carta al cardenal italiano Pío Laghi para que se encontrara con George W. Bush y le pidiera que no invadiera Irak, pero el líder de Estados Unidos rechazó la petición, diciendo que estaba «convencido» de que era «la voluntad de Dios». Cuando el cardenal entregó la carta del Papa Juan Pablo II al presidente, éste la puso inmediatamente encima de una mesita sin abrirla ni leerla. Después, el presidente comenzó a hablar a favor de la guerra. Le dijo al cardenal que era “la voluntad de Dios”, y trató de convencer al invitado pontificio de que la guerra era la cosa más acertada. Entonces, Laghi interrumpió al presidente Bush para decirle: “Señor presidente, vine aquí para hablar con usted y para entregarle un mensaje del Santo Padre; quisiera que usted me escuchara”. El cardenal Laghi le dijo a Bush que sucederían tres cosas si los Estados Unidos invadían Irak: 1.El conflicto causaría muchas víctimas y heridos en ambas partes; 2. Se produciría una guerra civil; y 3. Estados Unidos tendría muchas dificultades para salir de esa guerra. Al final del encuentro, el presidente le dijo a Laghi: “No estamos de acuerdo sobre Irak, pero estamos de acuerdo sobre otras cuestiones importantes para la Iglesia Católica y el Santo Padre”. A lo que el cardenal respondió: “Sí, los valores a favor de la vida y de la familia son muy importantes, porque se basan en los principios de la ley natural, en los derechos humanos y en el Evangelio. Pero, Señor presidente, yo vine aquí para pedirle que no haga la guerra, porque es otro valor que se basa en los mismos principios”. Inmediatamente, Laghi supo que había fracasado en su misión, que habría guerra, pero también se dio cuenta de que el gobierno de Bush no estaba al tanto de las consecuencias de la guerra. Juan Pablo II era un hombre de paz y así lo mostraba en sus acciones. Estar cerca de Dios es buscar siempre con empeño la paz y la vida y en la guerra no se encuentran ninguna de las dos.

Zenón de Elea

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