Viernes 20/04/2018. Actualizado 01:10h

·Publicidad·

En voz baja

Documental para entender las claves de la renuncia de Benedicto XVI

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Se cumplen 5 años de la renuncia de Benedicto. En un breve documental de la agencia Rome Reports y TV 2000 – tiene una duración de 2 minutos y 57 segundos -, se analiza cuándo tomó la decisión Benedicto XVI de renunciar, que hizo pública  el 11 de febrero de 2013,  y por qué: la atención pastoral, tras un año de reflexión totalmente personal.

El documental “Benedicto XVI, en honor a la verdad” aporta testimonios clave para entender por qué tomó esa decisión.

Tras su viaje a México,  en marzo de 2012, el entonces Papa empezó a planteárselo, pues no se encontraba con fuerzas para responder a las expectativas de la gente, sobre todo en actividades extraordinarias como los viajes, y a finales de abril comentó a sus colaboradores que estaba pensando en renunciar.

Federico Lombardi, exportavoz del Vaticano, destaca  “la rapidez de los acontecimientos, la necesidad de intervenir de forma urgente, con decisión, la cantidad de problemas y de cuestiones que llegan, digamos, a la mesa del Papa en un mundo globalizado como el nuestro… Con ritmos, incluso de acontecimientos urgentes y cada vez más urgentes, con el tipo de comunicación que, ahora es algo normal, y que es realmente dinámico y exigente”, para entender la decisión muy personal y reflexionada de Benedicto XVI". 

Lombardi subraya que “no podría hacer casi nada de lo que se espera de un Papa No podría viajar, no podría presidir celebraciones públicas, ni mantener reuniones largas, ni tomar decisiones complejas”, por lo que afirma que “hizo bien, lo más razonable ante Dios y ante los hombres”.

El secretario de Benedicto XVI, monseñor Georg Gänswein, expone que “Benedicto no renunció por culpa del pobre y mal aconsejado mayordomo. Ni por los cotilleos sobre su apartamento y que en el caso Vatileaks circularon por Roma como moneda falsa y se comerciaron en el resto del mundo como lingotes de oro. Ningún traidor, cuervo o periodista habría podido empujarlo a tomar esa decisión. Era un escándalo demasiado pequeño para algo tan grande”.





·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·