Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

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Diócesis

La Policía Científica confirma que la Virgen de la Fuencisla que fue robada la semana pasada no presenta daños graves

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La Policía Científica ha confirmado junto con el subdelegado diocesano de patrimonio de Segovia que la Virgen de la Fuencisla que fue robada el viernes de la semana pasada no presenta daños graves. La talla ha sido despojada de las ropas profanadas y ya luce limpia en el Santuario con su manto más antiguo.

Un examen pormenorizado de la talla de la Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia ultrajada la semana pasad por unos ladrones, ha determinado que no existen más daños aparte de la mutilación del Niño, al que le arrancaron el brazo para sustraer la bola del mundo dorada que sostenía.

El subdelegado diocesano de Patrimonio, Antonio Franco, realizó este domingo por la tarde una inspección detallada de la Virgen después de un nuevo análisis que también llevó a cabo la Policía Científica. Aunque los resultados de ésta no han trascendido, el estudio del experto de la Diócesis descarta lesiones más allá de la amputación del brazo.

Tras los reconocimientos, las camareras de la Virgen despojaron a la talla de sus ropas profanadas. Las monjas del Convento de las Carmelitas se encargarán de lavar y almidonar las enaguas, mientras que el manto, más delicado por estar bordado con hilo dorado, permanecerá en el Santuario.

La Policía prosigue la investigación

La Policía prosigue la investigación para esclarecer los hechos y tratar de localizar las dos coronas de oro y piedras semipreciosas sustraídas, ambas del siglo XVII. De ésta ha trascendido que los delincuentes entraron en la mañana del viernes, tras abrirse las puertas del templo de forma automática sobre las 8.00 horas, saltaron la verja de varios metros que aísla el presbiterio y treparon por el lado izquierdo del retablo para llegar hasta la Virgen. Una vez accedieron a ella, desatornillaron las piezas que fijaban las coronas para sustraerlas.

Tras el robo, se hallaron pisadas de barro en el enrejado y huellas dactilares y se pudieron tomar muestras de ADN. Además, los responsables del Santuario remitieron de inmediato a la Interpol una colección de fotografías de detalle de las reliquias robadas con el fin de dificultar su posible venta o subasta.

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