Sábado 21/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

El Papa califica la situación en Oriente Próximo como "terrorismo de dimensiones antes inimaginables"

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Al día siguiente de la clausura del Sínodo Extraordinario de los Obispos sobre la familia, el Papa Francisco se ha reunido con 86 Cardenales y Patriarcas en el Vaticano para abordar la situación de los cristianos en Oriente Próximo.


Papa Francisco. Papa Francisco.

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Se trata del Consistorio Ordinario Público presidido por el Papa este lunes 20 de octubre en el que, además de presentar las causas de canonización de José Vaz y de María Cristina de la Inmaculada Concepción, ha querido informar al Colegio Cardenalicio detalles de la situación actual de los cristianos en esta región para profundizar en el empeño de la Iglesia por la paz.

Se trata de la segunda reunión vaticana en este mes sobre este tema, la primera se realizó a principios de octubre, como informamos en Religión Confidencial, en la que participaron los Nuncios Apostólicos en Oriente Próximo junto a los responsables de los dicasterios directamente involucrados: la Congregación para las Iglesias Orientales, los Consejos Pontificios para el diálogo interreligioso, para la unidad de los cristianos, para la Justicia y la Paz, para la Pastoral de losEmigrantes e Itinerantes y Cor Unum.

 Al comienzo del Consistorio, el Papa ha recordado a los Cardenales y Patriarcas de las Iglesias Orientales Católicas que les une “el deseo de paz y de estabilidad” en Oriente Próximo y la “voluntad de favorecer la resolución de los conflictos a través del diálogo, la reconciliación y el empeño político”.

Pero además, el Pontífice ha asegurado que desean “brindar la mayor ayuda posible a las comunidades cristianas para sostener su permanencia en la región” ya que, como lo ha dicho en otras ocasiones, “no podemos resignarnos a pensar en Oriente Próximo sin los cristianos, que desde hace dos mil años confiesan el nombre de Jesús”.

Sobre la situación actual en la región, Francisco ha abordado abiertamente los últimos acontecimientos, sobre todo en Iraq y en Siria, que ha calificado como “muy preocupantes” y ha afirmado “asistimos a un fenómeno de terrorismo de dimensiones antes inimaginables. Tantos hermanos nuestros son perseguidos y han tenido que dejar sus casas, incluso de manera brutal. Parece que se ha perdido la conciencia del valor de la vida humana, parece que la persona no cuente y se la pueda sacrificar por otros intereses. Y todo esto, lamentablemente, ante la indiferencia de tantos”.

En esta línea, el Papa ha concluido que esta “situación injusta” requiere, además de la constante oración, “una respuesta adecuada también de parte de la Comunidad Internacional” por lo que esperaba que con en este encuentro surgieran “reflexiones y sugerencias válidas para poder ayudar a nuestros hermanos que sufren y también para salir al encuentro del drama de la reducción de la presencia cristiana en la tierra donde ha nacido y desde la cual se ha difundido el cristianismo”.

Después de la intervención del Papa, el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, explicó lo que la Iglesia ha realizado y sintetizó también el contenido de la reciente reunión con los Nuncios.

Posteriormente, se realizaron 27 intervenciones de algunos de los cardenales y patriarcas presentes, entre ellos, el patriarca maronita de Antioquía, el cardenal Bechara Boutros Rai quien agradeció al Papa por esta iniciativa y precisó que el interés del Pontífice “es de gran consuelo moral para los cristianos y para los países de la región, porque todos tienen necesidad de un apoyo moral y también de un verdadero apoyo diplomático”.

Al finalizar el Consistorio, el portavoz vaticano, el padre Federico Lombardi ha insistido en la “buena relación con las otras confesiones cristianas” que con una voz realizan llamamientos para el respeto de los derechos de todos los ciudadanos y de la libertad religiosa.

Además, el padre Lombardi ha insistido en que los conflictos “no son una guerra entre el cristianismo y el islam” sino que en la zona se lleva a cabo también el diálogo islamo - cristiano en el que se condena cualquier forma de fundamentalismo y de extremismo.

@mercedesdelat


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