Jueves 25/05/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Vaticano

El Papa agradeció personalmente a César Alierta y Alfredo Sáenz su apoyo a la construcción del pabellón vaticano en Expo Zaragoza 2008

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El pasado jueves, el Papa recibió a los promotores del pabellón vaticano en Expo Zaragoza 2008. Asistieron el presidente de Telefónica, César Alierta, y el consejero delegado del Grupo Santander, Alfredo Sáenz, a los que Benedicto XVI agradeció su apoyo. Manuel Ureña, Francisco Vázquez y Manuel Monteiro de Castro estaban presentes.

 

Benedicto XVI se felicitó ante la delegación española, compuesta por unas 20 personas, del éxito del pabellón vaticano, "que fue uno de los más visitados y apreciados", y les explicó que con su participación en este evento, la Santa Sede quiso "poner de manifiesto no sólo la imperiosa necesidad de proteger siempre el ambiente y la naturaleza, sino también descubrir su dimensión espiritual y religiosa más profunda".

 

El Pabellón de la Santa Sede en la la Exposición Internacional de Zaragoza 2008 recibió en 93 días un total de 453.168 visitas. En sus instalaciones se expusieron 39 obras de arte, de las que triunfó especialmente entre los visitantes 'El Bautismo de Cristo' de El Greco, procedente de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli.

En un espacio de 550 metros cuadrados, la oferta vaticana estuvo dividida en tres partes que desarrollaron tres conceptos: la primera sobre la "esencialidad del agua" y su carácter vital, sin la cual no existe posibilidad de evolución de las especies ni la vida; la segunda sobre "La espiritualidad del agua", a través de una serie de piezas de gran significación cristiana y valor artístico, que afrontaba el agua como elemento que "purifica, regenera y trasciende"; y la tercera con el lema "Agua para todos, agua para la vida", un espacio de carácter solidario que recordaba que una gran parte de personas tienen muy limitado el acceso a este elemento vital y se concienciaba al visitante de la necesidad de cooperar en su ayuda.