Miércoles 23/08/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

Benedicto XVI comunica su renuncia “por falta de fuerzas”. Celestino V, Clemente I y Gregorio XII han sido los únicos precedentes

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No es la primera vez en la historia que un Papa renuncia. Benedicto XVI había anunciado desde el momento de ser elegido para ocupar el trono de San Pedro, que sentía que no tenía fuerzas suficientes para llevar a cabo esta tarea. Ahora, con 86 años y diversos achaques de salud, ha anunciado que el 28 de febrero dejará vacante la sede que ocupa desde que el 19 de abril de 2005 fue elegido por el Cónclave como cabeza de la Iglesia católica. En el comunicado que ha hecho público agradece "de todo corazón" el "amor y el trabajo" de quienes ha tenido a su alrededor.

El Papa Benedicto XVI ha anunciado su marcha. Lo ha hecho ante el Consistorio, tal y como establece el Derecho Canónico, con un escueto mensaje en el que daba razón de su despedida. (Léalo íntegro aquí)

La noticia ha sido una sorpresa puesto que ningún Papa de la Época Moderna había renunciado a su puesto. Sin embargo, Benedicto XVI había reconocido en diversas ocasiones que su edad y su precaria salud suponían una dura carga para su tarea.

Será el primer Papa en abandonar su cargo de la época moderna, aunque existen al menos tres casos que lo preceden: el de Celestino V, Clemente I y Gregorio XII.

En la Historia de La Iglesia se han dado muy pocos casos de la dimisión de un pontífice. Benedicto IX, en 1032, fue uno de los más sonados antes de morir haciendo penitencia por su renuncia. Pietro del Morrone, conocido como el "Papa Angélico" tras su canonización, protagonizó la segunda de las dimisiones en 1294, tras estar solo unos meses en el cargo. El último pontífice en abandonar su cargo fue Gregorio XII en 1415, hace casi 600 años.

La noticia saltó a los medios después de que el propio Benedicto XVI anunciase, durante la reunión del consistorio para la canonización de 800 mártires de la persecución otamana, que no se sentía con fuerzas suficientes para mantener el trabajo que le había encomendado el Cónclave en el año 2005.

"Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que mis fuerzas, debido a mi avanzada edad, no se adecúan por más tiempo al ejercicio de mi Ministerio", ha explicado en su breve mensaje Benedicto XVI, comunicado difundido por Radio Vaticana.

La fecha elegida será el 28 de febrero. A partir de ese momento, la sede quedará vacante y se iniciará el proceso por el que hay que elegir a un nuevo pontífice en cónclave de cardenales con derecho a voto. El portavoz adelantó a su vez que Joseph Ratzinger se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo cuando comience el proceso de Sede Vacante (el tiempo que transcurre desde que un Papa fallece o renuncia hasta que se elige sucesor) y una vez que haya nuevo Sumo Pontífice se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano.

El Papa ha explicado que su renuncia es totalmente libre y personal: "Con total libertad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005", dice en el comunicado.

"En el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado", ha precisado.

El Pontífice ha indicado que, desde el 28 de febrero de 2013 a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Antes de su dimisión, Benedicto XVI afirmaba en su libro "Luz del mundo" que un Papa puede dimitir si no se encuentra capaz física, mental y espiritualmente para llevar a cabo sus labores. Ya por aquel entonces advertía que sus fuerzas iban decayendo y que tal vez "sea excesivo para un hombre de 83 años" todo lo que el cargo conlleva.

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