Miércoles 20/09/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

“Un teólogo tiene que hablar de Dios pero sobre todo hablar con Dios y hablar a Dios”. Monseñor Vives recuerda la figura de Benedicto XVI en su despedida

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Como copríncipe de Andorra, monseñor Joan-Enric Vives, arzobispo de Urgel, tuvo la oportunidad de despedirse personalmente del Santo Padre tras la audiencia pública del pasado miércoles. Destaca la paz de espíritu que emanaba de un hombre que está siguiendo el dictado de su conciencia tras tomar una decisión muy meditada.

"Lo vi muy feliz, como a una persona que ha tomado la decisión en conciencia por la Gracia de Dios y esa decisión, muy meditada y llevada a la oración, le obliga, en conciencia, a hacer esto". Así encontró monseñor Vives al Papa Benedicto XVI en la calurosa acogida que dio a un pequeño grupo tras la audiencia general.

No es un hombre que se deje llevar por los sentimientos, explica monseñor Vives al volver de ese soleado día en Roma que guardará en su recuerdo porque tuvo la oportunidad de saludar en persona a Benedicto XVI solo dos días antes de su renuncia al trono de San Pedro. Quizá ese ser hombre de razón le ha permitido a Benedicto XVI mostrar ese tono de absoluta paz tras la decisión que ha tomado.

Recuerda el arzobispo que Benedicto XVI, gran teólogo, destacó en muchas ocasiones la importancia de que los teólogos no solo hablen de Dios, sino que sobre todo, hablen con Dios y a Dios. "Él nos ha sido un gran ejemplo de que no solo hay que hablar de Dios sino con Dios", explica monseñor Vives a Religión Confidencial.

El arzobispo de Urgel había solicitado la visita a Benedicto XVI como copríncipe de Andorra y fueron varios los que le pudieron expresar su cariño en este encuentro. Benedicto XVI se mostró muy cercano y, aunque la cita estaba prevista solo como un besamanos, no dudó en departir tranquilamente con el grupo al que recibió tras la audiencia general.

Monseñor Vives le transmitió su afecto y le explicó que "comprendemos el paso que ha dado y que ha meditado delante de Dios". También le quiso transmitir el afecto de tantas personas que siguen mostrando su agradecimiento, en particular a través de las muchas iniciativas de oración que se están llevando a cabo.

Quiso mencionar el que ha supuesto un importante hito en las relaciones entre la Santa Sede y Andorra, que ha sido la firma de un Concordato durante su pontificado que, si bien no otorga privilegios a la Iglesia católica, sí ha asegurado su situación, además de confirmar esa figura del copríncipe , que recae en el arzobispo de Urgel.

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