Miércoles 20/09/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

"El Señor así me lo ha enseñado. Vino justo para eso, para servirnos y ayudarnos". Francisco celebra el Jueves Santo en una prisión de menores

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En un gesto que ya tuvo Benedicto XVI, el Papa Francisco ha querido visitar a los menores de la Institución Penitenciaria de Casal de Marmo y lo hace en el Jueves Santo para celebrar con ellos los oficios y participar en el lavatorio de los pies. La peculiaridad de la cita es que el Santo Padre ha preferido que la celebración se lleve a cabo sin retransmisión pública.

Una misa sencilla, con cánticos con guitarras, con algarabía de jóvenes, sin la distorsión de las cámaras de televisión que se quedaron en la puerta para evitar cualquier problema de protección de la imagen de los menores. Así transcurrió la peculiar celebración de la misa del Jueves Santos en la que se conmemora la Última Cena y la instauración del sacramento de la Eucaristía.

En una breve homilía sin papeles, el Papa Francisco volvió a recalcar, una vez más, la importancia del servicio en la Iglesia. En el simbólico gesto del lavatorio de los pies, que recuerda la escena en la que Cristo hace lo mismo con los apóstoles en el cenáculo, el Papa besó los pies de doce jóvenes de la prisión y les aseguró que lo hace "de corazón". Explicó que este amor hacia los demás nace de que "el Señor así me lo ha enseñado" y recalcó que "Jesús vino justo para eso, para servirnos y para ayuudarnos".

Ha sido una celebración litúrgica cargada de significado. Así lo han vivido las aproximadamente 150 personas, entre jóvenes que residen en el Instituto Penal de menores de Roma Casal del Marmo, el personal que trabaja con ellos y una pequeña representación institucional encabezada por la ministra de Justicia Paola Severino y la directora del Departamento de Justicia de Menores, Caterina Chinnici.

El Papa Francisco ha tenido este bonito gesto de celebrar los oficios del Jueves Santo en esta institución que ya visitó Benedicto XVI en 2007, y de acercarse a estos jóvenes. Además, lo ha hecho en un tono de intimidad que le ha permitido conversar de una manera más cercana con ellos. De hecho, aunque los periodistas han podido tomar algunas imágenes a su llegada a la institución, no se ha retransmitido la celebración en el interior de la capilla ni tampoco el encuentro posterior que han tenido en el salón de actos del Casal del Marmo.

Se ha encontrado con el Santo Padre un total de 46 jóvenes, 35 varones y 11 chicas. Hay menores de edad, de entre 14 y 18 años y también algunos chicos jóvenes, de menos de 21. La mayoría son extranjeros –eslavos y norteafricanos de diferentes orígenes- y residen también 8 italianos. Doce de estos jóvenes han sido los elegidos para el momento del lavatorio de los pies, uno de los ritos de los oficios de este Jueves Santo.

Por lo demás, la misa del día ha sido la que se ha celebrado y, a su término, se ha procedido a la custodia de las Sagradas Formas en el Monumento. Un bonito detalle es que la vestimenta que llevó el Santo Padre en el lavatorio de los pies ha sido confeccionada por los chicos que residen en este centro con hilos traídos de Tierra Santa, en concreto de Betania, Gericó y Tekoa, patria del profeta Amos.

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