Lunes 29/05/2017. Actualizado 14:24h

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Vaticano

Benedicto XVI viajó hasta Romano Canavese, la ciudad natal del cardenal Bertone, para rezar el Ángelus

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Benedicto XVI se desplazó el domingo en helicóptero desde Les Combes, la localidad donde transcurre un periodo de descanso en el Valle de Aosta, a Romano Canavese, en la región de Piamonte, ciudad natal del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado. El Papa rezó el Ángelus en compañía de unos tres mil fieles presentes en la plaza del pueblo.

 

Antes de la oración mariana el Santo Padre saludó al cardenal Bertone, "mi más estrecho colaborador -subrayó-, como también lo fue durante diversos años en la Congregación para la Doctrina de la Fe". Benedicto XVI dio las gracias también a todos los que se han preocupado por su salud en estos días y recordó al equipo médico del hospital de Aosta, donde fue operado el pasado viernes de una fractura en la muñeca derecha. "Como veis, a causa de mi infortunio estoy un poco limitado para moverme -dijo-, pero la presencia de mi corazón es plena y estoy entre vosotros con gran alegría".

El pontífice elogió los lazos milenarios de la región natal del Secretario de Estado con la Iglesia de Roma, así como la laboriosidad de sus habitantes. "Sin embargo -observó-, sé que actualmente aquí, en la zona de Ivrea, muchas familias atraviesan una situación económica muy difícil debido a la escasez de trabajo. Es un problema que he afrontado varias veces y que he analizado con más profundidad en mi reciente encíclica "Caritas in veritate".

"¡No os desaniméis! -exclamó-, la Providencia ayuda siempre a quien obra bien y se compromete con la justicia; ayuda a los que no piensan solo en sí mismos, sino también en quien está peor que ellos. Lo sabéis muy bien porque vuestros antepasados se vieron obligados a emigrar porque no había trabajo, pero más tarde el desarrollo económico fue portador de bienestar y otras personas, de Italia y del extranjero vinieron aquí.

Los valores fundamentales de la familia y del respeto por la vida humana, la sensibilidad por la justicia social, la capacidad de afrontar el cansancio y el sacrificio, los fuertes lazos con la fe cristiana a través de la vida parroquial, y especialmente la participación en la Santa Misa han sido vuestra fuerza a través de los siglos. Los mismos valores servirán a las generaciones actuales para construir con esperanza su futuro, dando vida a una sociedad realmente solidaria y fraternal, donde todos los ámbitos, las instituciones y la economía estén inspirados en el espíritu evangélico".

"Me dirijo especialmente a los jóvenes. Hay que pensar en qué tipo de cultura, de modelos y ejemplo se les propone, y valorar si les llevan a seguir el camino del Evangelio y de la libertad verdadera. La juventud está llena de recursos, pero hay que ayudarla a superar la tentación de fáciles caminos ilusorios para encontrar el camino de la Vida verdadera y plena".

Por último, el Papa recordó que la diócesis a la que pertenece Romano Canavese -Ivrea- debía mucho "a los hijos e hijas de Don Bosco por su presencia difusa y fecunda en toda la zona". "¡Que este hecho -concluyó- sirva de aliento a vuestra comunidad diocesana para comprometerse cada vez más en el sector de la educación y del fomento de las vocaciones!".