Viernes 31/03/2017. Actualizado 01:11h

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Mundo

La Iglesia católica es respetada en Cuba

“Los cristianos cubanos hemos resistido a la propaganda atea por nuestra coherencia de vida y servicio a los demás”

Habla Gustavo Andújar, director de ‘Espacio Laical’, una iniciativa de la diócesis de La Habana que fomenta el diálogo entre sectores distintos

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Gustavo Andújar, presidente de la Asociación Católica Mundial por la Comunicación (SIGNIS) y director del Centro Cultural Padre Félix Valera, entidad que trabaja en colaboración con la archidiócesis de La Habana, ha estado en Madrid para participar como ponente en el Congreso Católicos y Vida Pública. En una entrevista concedida a Religión Confidencial, explica cuál es la situación actual de los cristianos en Cuba. “Los años de educación y propaganda atea ya pasaron, gracias a Dios, en nuestro país. A pesar de esta presión, Cuba es un país mayoritariamente creyente”, afirma.

Gustavo Andújar, en el Congreso Católicos y Vida Pública. Gustavo Andújar, en el Congreso Católicos y Vida Pública.

Los cristianos en Cuba han sobrevivido a esta dura propaganda ateísta. En España, en los últimos años, algunos grupos emergentes, se están movilizando contra la religión católica. Gustavo Andújar, desde su experiencia, explica cómo deben reaccionar los católicos ante estas amenazas.

“La Iglesia católica es parte del pueblo y comparte los gozos y las esperanzas, las angustias y las tristezas del país en el que está inmersa. El reto no está tanto en los demás como en nosotros mismos, en lograr una verdadera coherencia de vida cristiana. Pero si defendemos egoístamente nuestros propios intereses, ¿cómo podremos decir que anunciamos a Cristo?”, afirma a Religión Confidencial.

Andújar subraya que,  “en contraste con la caricatura que se presentaba de los cristianos (personas alienadas por la religión, opio del pueblo, siempre al servicio de las clases explotadoras), la gente veía en nosotros, mayoritariamente, a personas amables y serviciales, responsables y honestos, con defectos, por supuesto, pero  dispuestos a ayudar al necesitado. Éramos así precisamente porque somos cristianos, no a pesar de ser cristianos como decían a veces los dirigentes”.

“Dicho esto, -continúa- tampoco se trata de soportar calladamente abusos. Por supuesto que podemos rechazar, ya sea legalmente o en los medios, medidas discriminatorias que pretendan imponerse, pero siempre habrá que tener en cuenta que será nuestra ejecutoria personal y comunitaria la que refrendará la justicia de nuestro reclamo”.

Retos de la Iglesia en Cuba

Uno de los retos de los católicos cubanos (religiosos, sacerdotes y laicos) es ofrecer espacios de expresión plural y diversa, en una sociedad en la que dichos encuentros  son casi inexistentes. “Por ejemplo, la revista ´Espacio Laical´ que dirijo, tiene una sección llamada ´En Diálogo´, que se elabora a partir de uno de esos espacios de debate. Seleccionamos un tema e invitamos a varios ponentes de reconocida competencia a presentarlo en sus diversas facetas. Se abre la discusión, que solo tiene como límite el respeto al otro. Todo se graba, y sin censura de ningún tipo, se publica en la revista”.  

El 90% de los cubanos son creyentes

Respecto a las creencias de los cubanos, Andújar señala que probablemente hasta un 90% de la población tiene algún tipo de creencia religiosa, y es muy evidente que esa religiosidad tiene, en gran parte, raíces católicas. “La Iglesia católica es ciertamente respetada por el pueblo, no solo sus templos, sino también su clero y especialmente las religiosas, que tienen un gran reconocimiento social por su labor abnegada al servicio de los enfermos, los ancianos y los más necesitados”

A pesar de la influencia católica, los cultos sincréticos “santería” de diversos tipos están proliferando en Cuba. “Siempre gozaron de una cierta promoción oficial, en la que se presentan curiosamente, y a pesar de su evidente matriz africana, como una religión verdaderamente cubana en contraposición, sin que se diga como tal, al cristianismo “importado” y “colonial”, explica Andújar.

En cuanto a las sectas, señala que el país no sufre una acometida masiva como la que ha ocurrido en otros países latinoamericanos, “pero sí hay algunos grupos, promocionados sobre todo desde Estados Unidos, que logran avances ocasionales, sin que hasta ahora parezcan lograr un crecimiento estable”.

Rechazo al matrimonio homosexual  

En Cuba hay una entidad oficial denominada el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), que se ocupa de las campañas públicas y que opera en general en consonancia con las tendencias internacionales. “Sin embargo, el avance legislativo en este campo se está frenando porque existe un rechazo popular a algunas de sus propuestas, como el llamado matrimonio homosexual”, afirma este cubano.

A este respecto, explica que el cine cubano refleja una presencia desproporcionada a los temas relativos a conflictos de identidad sexual. “Por supuesto que se trata de seres humanos que confrontan situaciones difíciles, pero cuando uno mira la realidad cubana encuentra otros conflictos igualmente serios, que afectan a una proporción muchísimo mayor de la población, y no se abordan ni remotamente con similar frecuencia”.

Congreso Mundial 2017

Gustavo Andújar es también presidente de la Asociación Católica Mundial por la Comunicación (SIGNIS), entidad que está enfrascada en la organización del Congreso Mundial 2017 que se celebrará en junio en Quebec City (Canadá), con el lema “Sembrar esperanza”. Uno de los objetivos es contribuir en lo que denominan Promoting stories of hope” (promoviendo historias de esperanza). “Se trata de enfatizar el papel de los comunicadores como narradores de historias, algo que queremos que sea central en el Congreso. Todavía no está cerrado el programa pero se prevé que acudan personalidades internacionales de reconocido prestigio.

Uno de los objetivos de Signis es promover una cultura de paz a través de los medios de comunicación, algo que en ocasiones no es fácil, puesto que los periodistas, además de informar, buscan el impacto y a veces, conlleva a la polémica.

El debate y la polémica no deben considerarse contrapuestos a una cultura de paz. No hay que confundir la paz con una situación de inmovilismo e inmutabilidad, ajena a las contradicciones y conflictos que son tan consustanciales a la convivencia humana y que pueden constituir, cuando se resuelven constructivamente, jalones eficaces hacia el progreso. La solución del conflicto no está en la derrota de un adversario, sino en la capacidad para construir consensos a través del diálogo y la negociación, para salir del propio atrincheramiento, ir al encuentro del otro y avanzar juntos en busca de soluciones”, explica.