Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

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37 cristianos de 16 nacionalidades fueron asesinados por su fe en 2009, la cifra más elevada de la útima década

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Los datos de la agencia Fides sobre "los testigos del Evangelio" asesinados a lo largo de estos doce meses perdieron la vida, subrayan que es la cifra más elevada que se registra en la última década: se trata de 30 sacerdotes, 3 religiosas, 2 seminaristas y 3 voluntarios laicos de 16 nacionalidades.

En el continente americano fueron asesinados 23 testigos del Evangelio, 6 respectivamente en Brasil y Colombia. En África son 11 las víctimas, 4 en la República Democrática del Congo y en Sudáfrica. Dos en Asia y un sacerdote en Europa.

Entre ellos se encuentran el joven de 21 años William Quijano, laico de la Comunidad de San Egidio, asesinado en El Salvador acribillado por una de las tantas pandillas de jóvenes pobres de la región centroamericana. O el padre Ernest Plöchl, misionero en Sudáfrica comprometido en el trabajo con los jóvenes, víctima a sus 78 años de la violencia tan difundida en el país.

El informe Fides destaca que recordar a los tantos servidores pastorales asesinados en el mundo significa rezar por su eterno descanso, y citando las palabras de Benedicto XVI señala que recordarlos “es un deber de gratitud para toda la Iglesia y un estímulo para cada uno de nosotros a dar testimonio en modo siempre más valeroso de nuestra fe y nuestra esperanza en Aquel que sobre la Cruz venció para siempre el poder del odio y de la violencia con la omnipotencia de su amor".

La Agencia Fides destaca que a la lista de estos nombres deben añadirse los aquellos de quienes tal vez no se tendrá noticia, y que en cada rincón del planeta "sufren y pagan incluso con la vida la propia fe en Cristo. Se trata de aquella “nube de militantes desconocidos de la gran causa de Dios –según la expresión acuñada por el Siervo de Dios Juan Pablo II– a quienes miramos con gratitud y veneración, aún sin conocer sus rostros, sin los cuales la Iglesia y el mundo se verían enormemente empobrecidos”.