Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Mundo

Mamberti alerta del peligro de que una mal entendida laicidad convierta a los estados en "confesionales"

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Monseñor Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, intervino el pasado 16 de junio en la apertura de la X Semana Social Católica Cubana. Allí habló de la verdadera laicidad que han de promover los estados y advirtió que cuando "hacen de la laicidad su valor supremo" se convierten en estados confesionales.

"En muchas legislaciones estatales, observó Mamberti, se afirma que la laicidad es uno de sus principios fundamentales; obviamente, sobre todo en lo que se refiere a la relación del Estado con la dimensión religiosa del hombre". Y añadió que "no se puede olvidar que de hecho, en nombre de esta concepción, algunas veces son tomadas decisiones o emanadas normas que objetivamente afectan al ejercicio personal y comunitario del derecho fundamental a la libertad religiosa".

 

"Podemos notar, explicó, que la falta de una subordinación lógica y ontológica de la laicidad respecto al pleno respeto de la libertad religiosa constituye para esta última una posible y también real amenaza. En tal caso, paradójicamente el Estado pasa a ser un Estado confesional y no más auténticamente laico, porque haría de la laicidad su valor supremo, la ideología determinante; justamente una especie de religión, hasta con sus ritos y liturgias civiles".

Recordó que en la Edad Media, prosiguió el prelado, "los soberanos, que reivindicaban una no sujeción al Papa, no por esto se consideraban fuera de la Iglesia; cuanto más, deseaban ejercer un rol de control y de organización de la misma Iglesia, pero no había ninguna voluntad de separarse de ella o su exclusión de la sociedad. Es a partir del Iluminismo y luego de manera dramática durante la Revolución francesa que el término "laicidad" llega a designar su contrario: una completa alteridad; es más, una oposición neta entre el ámbito de la vida civil y aquel religioso y eclesial".