Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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El Cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario de Juan Pablo II, insistió en su visita a Cuba sobre la autenticidad y coherencia del Papa Wojtyla en su vida

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Casi una semana ha pasado en Cuba el cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia y secretario particular del Papa Juan Pablo II. Acudió invitado para presentar la película 'Testimonio', la versión cinematográfica del libro en el que relató sus casi 40 años junto al Papa polaco. Dziwisz recordó su autenticidad y coherencia de vida, motivos por los que llegó a tanta gente.

En La Habana recordó las palabras de Juan Pablo II el día de la inauguración de su pontificado dirigidas a los jóvenes a los que consideraba "la esperanza de la Iglesia". Destacó su carácter "auténtico" como el motivo de le permitió llegar a los corazones de los jóvenes. "Fue fidedigno. Vivió lo que decía y lo que proponía a los demás. Juan Pablo II fue exigente consigo mismo y también con los demás. No se contentaba con la mediocridad. Medía por lo alto y con eso despertaba la admiración entre los jóvenes de los ambientes donde se les exigía poco", añadió el arzobispo de Cracovia.

Durante la presentación de la película 'Testimonio', basada en el libro que Dziwisz escribió con el mismo título, el arzobispo de Cracovia recordó que Karol Wojtyla fue un hombre de oración y de permanente unión con el Señor. En el centro de su existencia estaba Jesucristo. Se identificaba con él y con su Evangelio, con su misión salvadora. La santidad de Juan Pablo II fue auténtica y, al mismo tiempo, ordinaria; es decir, normal. No hacía alarde de santidad. La percibían quienes entraban en contacto con él", dijo Dziwisz.