Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Iglesia-Estado

Musulmanes, judíos y evangélicos también han dicho en privado al Gobierno que ven innecesaria una nueva Ley de Libertad Religiosa

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Se desconocen los plazos del proyecto de reforma de la Ley de Libertad Religiosa. Lo que sí se sabe es que, además de la Iglesia católica, otras confesiones religiosas presentes en España -musulmanes, judíos y evangélicos- han comunicado en privado su opinión al director general de Asuntos Religiosos: ven innecesaria la reforma. Piensan que lo que el Ejecutivo tiene que hacer es aplicar la que está vigente. En el mismo sentido se expresó hace pocos días el presidente de la Conferencia Episcopal. "¿Para qué esta nueva ley?, se preguntaba Rouco. "No encontramos respuesta".

Una de las razones por las que musulmanes, evangélicos y judíos no quieren cambios, tiene que ver con la financiación que reciben del Estado. El Gobierno quiere un trato económico idéntico, de manera que las tres confesiones religiosas citadas perderían unos 5 millones de euros anuales que reciben de los Presupuestos Generales del Estado.

Como alternativa, tendrían que adoptar el sistema de financiación de la Iglesia Católica -0’7% del IRPF de quienes marcan la casilla correspondiente- pero sus fieles son muy pocos y saldrían perdiendo. Por ello le han pedido al Gobierno que no es necesaria la reforma de la ley actual.

El pasado 25 de agosto el cardenal Rouco expresó esta misma postura sobre la intención del Gobierno de reformar la Ley de Libertad Religiosa. "Nos llama la atención, porque la actual es una ley muy buena. Ya en 1992, con el Gobierno socialista de Felipe González, se establecieron acuerdos con las comunidades musulmana, judía y evangélica. ¿A qué viene entonces esto? ¿Para qué esta nueva ley? No encontramos respuesta», explicó Rouco.

En todo caso, aclaró, el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, sea cual sea la nueva ley, tendrá un rango inferior a los acuerdos de España con la Santa Sede de 1979.