Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Más donativos en 2009 para la caridad del Papa

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El déficit de la Santa Sede en 2009 se ha cuadriplicado con respecto al ejercicio anterior, mientras ha aumentado el Óbolo de San Pedro, es decir, la cantidad de ofertas que los fieles de todo el mundo envían al Papa para sus obras de caridad.

El actual presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede, monseñor Velasio De Paolis -recientemente nombrado delegado pontificio para la Congregación de los Legionarios de Cristo-, fue el encargado de presentar el balance definitivo consolidado de la Santa Sede en 2009, que cerró con un déficit de cuatro millones de euros.

Por lo que respecta al balance de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano en 2009, la pérdida fue de casi ocho millones, un resultado “positivo” si se tiene en cuenta que el año anterior el déficit ascendió a quince millones de euros.

Las noticias sobre los “escándalos” de los últimos meses no se han traducido en una defección en las filas de los miembros de la Iglesia, como algunos tratan de hacer creer. Al contrario, ha reforzado la unión con el Papa, debido a su gran esfuerzo por purificarla, eliminando la “suciedad” que anida en ella. El fruto, traducido en cifras, es la cantidad recaudada -65 millones de euros- del Óbolo de San Pedro y el notable aumento de los donativos con respecto al año anterior. Las mayores contribuciones provienen de los católicos de Estados Unidos, Italia y Francia. También es significativa, en relación con el número de católicos, la aportación de Corea y Japón.

Los obispos, según las posibilidades de sus diócesis, aportaron 25 millones de euros, siendo la contribución más relevante la presentada por las diócesis de Estados Unidos, seguidas por las de Alemania. Además, es interesante el dato de que el Instituto para las Obras de Religión (la mal llamada banca vaticana) haya donado 50 millones de euros para las actividades del Santo Padre.

Por Alfonso Bailly-Bailliére