Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Cada vez más anglicanos quieren seguir el camino indicado por Roma

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Uno de los obispos anglicanos de mayor peso y autoridad en Inglaterra ha asegurado que sería muy feliz si fuera re-ordenado sacerdote católico y ha afirmado que las divisiones dentro del anglicanismo podrían imposibilitar la permanencia de esta confesión.

La declaración del obispo Hind, uno de los más ancianos y conocidos obispos anglicanos, llega pocos días después de la decisión del Papa de crear una estructura canónica -los Ordinariatos Personales- que permitirán a los fieles ex anglicanos entrar en la plena comunión con la Iglesia católica, conservando al mismo tiempo elementos del especifico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano.

Otros obispos -cuenta Marco Tosatti en su blog- también han expresado sus dudas sobre la supervivencia de la Comunión Anglicana, aunque todavía es pronto para corroborar este hecho. El obispo de Fulham, John Broadhurst, afirmó recientemente que “el experimento anglicano se ha terminado” porque no ha sido capaz de “afrontar la crisis surgida a raíz de la ordenación de mujeres obispos y de homosexuales”.

Hind, sin embargo, ha dicho que la apertura de Roma constituye “un notable paso nuevo por parte del Vaticano. Finalmente existen posibilidades para los católicos en la Iglesia de Inglaterra. Sería feliz si pudiera ser re-ordenado en la Iglesia católica”. Hablando de la Iglesia anglicana se preguntó “cómo puede existir una iglesia si los obispos no están en plena comunión entre ellos”.

El obispo Broadhurst, que es presidente de “Forward in Faith”, la red anglo-católica que representa unos mil sacerdotes conservadores, ha asegurado que el anglicanismo “no ha conseguido resolver sus controversias; es poco serio. Creía en la Iglesia en la que he entrado, pero está claro que no tiene una doctrina propia. Pienso que ya no hay marcha atrás. El experimento anglicano se ha terminado”.

Otro de los prelados anglicanos, el obispo de Beverley, Martyn Jarrett, ha dicho que “existía un problema de supervivencia de la iglesia que ha cambiado en manera demasiado dramática para algunos de los que estaban ligados a la tradición. Están comenzando a reflexionar sobre el hecho de que la posición teológica de la Iglesia católica no es la que creían. La oferta del Vaticano -concluyó- es oportuna y estoy muy agradecido porque la Iglesia Católica Romana está pensando en la situación de los anglicanos vinculados con la tradición”.

También los sacerdotes presentes en el congreso organizado el lunes pasado por la “Forward in Faith” en Westminster han manifestado que se sienten aliviados por el camino ofrecido por Roma. “Trataremos de movernos hacia Roma. Seguir en la Iglesia anglicana -afirmó uno de ellos- sería un suicidio”.

Por Alfonso Bailly-Bailliére