Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Monseñor Estepa considera su nombramiento como cardenal un signo de amistad del Papa

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El Papa anunció este miércoles la celebración de un consistorio de cardenales para el próximo 20 de noviembre, víspera de Cristo Rey. José Manuel Estepa Llaurens, arzobispo castrense emérito, es uno de los 24 eclesiásticos que recibirán el cardenalato, aunque no sería elector en un eventual conclave al tener más de 80 años.

MonseñorEstepa, que recibió la noticia de su nombramiento como un "signo de amistad y benevolencia" del Santo Padre, colaboró en la redacción del Catecismo dela Iglesia Católica (1992) con el entonces cardenal Joseph Ratzinger y fue responsable de la versión y dela edición en español.

De 1983 a 2003, durante sucargo al frente del ordinario militar de España, logró evitar que el gobiernosocialista eliminara esta institución.

Los 20 nuevos"cardenales electores" provienen de Italia, Polonia, Egipto, Estados Unidos, Alemania, Zambia, Ecuador, República Democrática del Congo, Brasil y Sri Lanka.

Once de los nuevos electores son europeos, ocho de ellos italianos, dando a este grupo una pequeña mayoría en un eventual cónclave.

Además de monseñor Estepa, otra de las sorpresas en este próximo consistorio es monseñor Domenico Bartolucci, de 93 años, gran maestro de la música litúrgica de tradición gregoriana y polifónica. Tras haber recibido“presiones” durante bastante tiempo, en 1997 fue sustituido –algunos aseguran que le echaron- por monseñor Giuseppe Liberto, un maestro de coro considerado más adecuado que él a la música “popular” que le gustaba a Juan Pablo II.

Ahora, monseñor Giuseppe Liberto acaba de ser relevado por el sacerdote salesiano Massimo Palombella, que en su currículum figura únicamente la dirección del Coro Interuniversitario de Roma.

Según el vaticanista Sandro Magister, en la época de Bartolucci, la única persona con cierto peso en la curia romana que defendió al maestro -por motivos musicales y litúrgicos- fue Ratzinger. Sus posiciones entonces eran aisladas, pero cuando fue elegido Papa mostró en seguida su intención de querer proceder, en el campo litúrgico y musical, a la denominada por él “reforma de la reforma”.

 

Por Alfonso Bailly-Bailliére