Domingo 04/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

Días de "entrenamiento" para el Papa

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Benedicto XVI ha invitado a vivir el período cuaresmal siguiendo la liturgia de estos días, que nos introducen poco a poco en un clima de mayor austeridad y recogimiento.

De este modo, dijo el Papa en el Angelus de ayer domingo ante los miles de fieles que se congregaron en la Plaza de San Pedro, se llega a una reflexión profunda sobre el fin último de nuestra existencia y su dimensión eminentemente sobrenatural.

Refiriéndose a las tres tentaciones a las que fue sometido Jesús en el desierto después de ayunar cuarenta días, recordó que representan la necesidad material -el hambre-, el engaño del poder -la promesa de todos los reinos-, y la obediencia a Dios, que nunca hay que poner a prueba.

Benedicto XVI aseguró que ésta “es una enseñanza fundamental para nosotros: si llevamos en la mente y en el corazón la Palabra de Dios, si entra en nuestra vida, si confiamos en Dios, podemos rechazar todo tipo de engaño del Tentador”.

En este contexto, subrayó que la Cuaresma es un tiempo que podemos decir de “entrenamiento” espiritual para vivir junto a Jesús, no con orgullo y presunción, sino usando las armas de la fe, es decir, la oración y la escucha de la Palabra de Dios y la penitencia. De este modo podremos celebrar la Pascua de verdad, preparados para renovar las promesas de nuestro Bautismo”.

Como siempre, el primero en dar ejemplo ha sido el Papa, que ayer por la tarde inició sus ejercicios espirituales junto con sus colaboradores de la Curia Romana. Tradicionalmente comienzan la tarde del primer domingo de Cuaresma y terminan el sábado siguiente. Este año el predicador es el sacerdote salesiano Enrico dal Covolo, que en este Año Sacerdotal ha elegido como tema del retiro: "Lecciones de Dios y de la Iglesia sobre la vocación sacerdotal".

El que escribe también aprovechará para hacer una breve pausa hasta el próximo lunes.

Por Alfonso Bailly-Bailliére