Jueves 17/08/2017. Actualizado 01:00h

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Católicos

Su vocación es compatible con el matrimonio

La presentadora de televisión Pilar Soto se confiesa en un libro: de morir por bulimia a franciscana seglar

“Conversión” es su obra autobiográfica que narra su tragedia y vuelta a Dios. Pensó en tomar los hábitos con las clarisas

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Pilar Soto alcanzó una notoriedad mediática a finales de los 90 y principios del 2000 con programas como Gran Prix (TVE1) y Mamma Mía (Telemadrid). Una noche, volviendo a casa en un taxi de una gala de televisión en directo, perdió el conocimiento por inanición. Le produjo una bajada de potasio mortal y los médicos del Hospital La Princesa de Madrid la dijeron que no podían hacer nada por ella.

Portada del libro de Pilar Soto. Portada del libro de Pilar Soto.

En aquella madrugada, que pensaba se moría, presa del pánico, comenzó a rezar y a pedirle a Dios que la dejara tiempo para redimir. Fue entonces cuando se encontró con la imagen de Cristo crucificado. Esta visión fue la que le dio la fuerza, la devolvió a la vida y abrió la puerta de su conversión. Corría el año 2005.

“El libro, una novela autobiográfica, narra el proceso de mi conversión que aunque comenzó en ese momento determinado, ha durado diez años de mi vida y sigue durando”, relata Pilar a Religión Confidencial.

Después de esa primera experiencia, y por circunstancias ajenas a su voluntad, entró  en una iglesia franciscana para ir a misa. “Allí conocí al padre Emilio. Este fraile fue la primera persona en conocer mi historia y mi verdad, y el primero ser humano que creyó y apostó por mi”, cuenta en el libro. Pilar ha estado quince años viviendo bajo el yugo de la bulimia. 

Con las clarisas

Tras este encuentro, el padre Emilio le recomendó que se hospedara unos días en el convento de las hermanas clarisas en Madridejos, (Toledo). “Me planteé seriamente tomar los hábitos como hermana clarisa, pero Dios me ha llamado por otros caminos”, cuenta Pilar a este Confidencial.

Fray Emilio fue quien la animó a “retomar su campo de misión. Retomar lo que dejaste, hacer lo que hacías en los medios de comunicación. Esa va a ser tu jungla”. Y en un primer momento, Pilar se negó. Pero le escuchó y comenzó sus prácticas de piedad: misa diaria, lectura y oración. También el rosario. Comenzó a asistir con regularidad a las juventudes franciscanas de la parroquia de San Antonio en el Retiro de Madrid.

Antes de retomar de nuevo su profesión, emprendió un viaje a California donde comenzó su discernimiento con los franciscanos. Después se fue a México y regresó a Madrid para comenzar a trabajar en la Televisión Popular (13TV) e Intereconomía.  Ha viajado a Medjugorje, Fátima, Lourdes, Asís hasta Tierra Santa. En el libro relata la experiencia personal en cada uno de esos países. De todos los viajes, destaca uno especialmente: La Tierra de Jesús. “Hay que ir”, afirma.   

Paloma Gómez Borrero

Paloma Gómez Borrero era quien le iba a escribir el prólogo. “Ha sido mi gran amiga.  Junto con mi director espiritual, fue la primera persona que leyó mi libro, ("Conversión", editorial Sekotiapero no le dio tiempo a dejar su huella en él- Durante mis siete años de proceso de conversión, ella ha estado a mi lado”, afirma a RC.

Profesión de votos

Tras el ERE que se produjo en Intereconomía, fue el momento precisó en el que terminó su formación con los franciscanos, ininterrumpida por distintas causas, y profesar  en la Orden Tercera Franciscana. Se integró en la fraternidad de San Francisco el Grande de Madrid y el 4 de octubre de 2014 realizó su profesión de votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia como Franciscana Seglar de la Orden Tercera. Cristóbal Colón también fue franciscano seglar.  

“Mi vocación consiste en integrar el Evangelio en mi situación concreta de mi vida, familiar, laboral y social”, describe Pilar. Confiesa a RC que en estos momentos está en un discernimiento de su vida pero no para tomar los hábitos, sino de otro modo que no ha querido revelar. Su vocación de franciscana seglar es compatible con el matrimonio.

Reciben formación semanal, realizan retiros espirituales (solo mujeres), se comprometen con varias obras sociales y los domingos, cada fraternidad se reúne (mixta) y una vez al mes, con todos los franciscanos de la zona. La pobreza la vive con desprendimiento y sin despilfarrar.

Su libro está dedicado “a todos aquellos que piensan que no hay salida, para todos aquellos que viven si fe. Para ellos, comparto mi vida”.  


“Somos
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