Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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Una clínica que practica abortos sin informar de las secuelas. La psicóloga del centro recomiendaba no leer la hoja de consentimiento

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'Abogados Cristianos' denuncia desde su blog a la clínica de Tenerife que no informó a una mujer de las secuelas (dos intentos de suicidio y una discapacidad permanente) que podria tener después de abortar.

Según la Asociación de Abogados Cristianos, la tinerfeña DGY acudió en mayo de 2011 al centro abortista del Dr. Juan Reyes de Tacoronte, varios meses después de haber sido aprobada la "Ley Aído" del aborto.

Según la mujer, unos minutos antes de practicarle el aborto por absorción, la atendió una psicóloga de la clínica que le dio a firmar un documento de consentimiento recomendándole en dos ocasiones que no lo leyese. Unas semanas después del aborto, la madre comenzó a sufrir lo que se conoce como síndrome de estrés post-traumático del aborto, teniendo graves crisis de ansiedad y otros síntomas como los de oír llantos de bebés o tener frecuentes pesadillas con el aborto.

Entre estas graves secuelas psíquicas se encuentran dos intentos de suicidio, varios ingresos hospitalarios y necesidad de tratamiento psicológico. El síndrome post-aborto sufrido ha derivado en una incapacidad del 33% de por vida.

Según la mujer la clínica incurrió presuntamente en graves infracciones por no haberla informado conforme a lo dispuesto a la ley ni en lo referente a plazos de reflexión, ni en las secuelas que conlleva el aborto provocado, ni en ofrecer otras posibles alternativas al aborto.

Por eso, la Asociación de Abogados Cristianos va a solicitar una entrevista con la Consejera de Sanidad de Tenerife, Brígida Mendoza, para que investigue los hechos y suspendan cautelarmente el concierto y la financiación pública que la clínica de Taraconte está recibiendo en la actualidad del Servicio Canario de Salud.

El mal hecho a 'hurtadillas' es peor porque conlleva que la persona a la que hacemos actuar mal no conoce las consecuencias totales de sus actos. Este negocio de la muerte no distingue barreras. De sobra sabemos que privar de vida a un ser humano nunca trae nada bueno, lo que pasa es que mirar para otro lado es más sencillo para hacer dinero sin desconcharse la conciencia. Miremos a la vida, a la verdad y no al engaño. Miremos al hombre como hijo de Dios. Como ser que al que no podemos negar la existencia.

Zenón de Elea

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