Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

La población católica no llega al 0,3%

El Papa en Egipto, cumple con uno de sus objetivos: alentar a todos los cristianos de Oriente Medio

Francisco ha transmitido un mensaje de reconciliación “para todos los hijos de Abrahán, de manera particular para el mundo islámico”

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El primer objetivo del viaje del Papa Francisco a Egipto han sido los cristianos: “Deseo que esta visita sea como un abrazo de consuelo y de aliento para todos los cristianos de Oriente Medio”, dijo el Santo Padre en el vídeo mensaje con ocasión de este viaje apostólico que ha tenido lugar los días 28 y 29 de diciembre.

El Papa Francisco durante la Misa en el Air Defense Stadium del Cairo. El Papa Francisco durante la Misa en el Air Defense Stadium del Cairo.

Se calcula que en Egipto hay unos 272.000 católicos, aproximadamente un 0,3% de la población total.  Una población que se ha visto golpeada por el terrorismo yihadista, el último atentando ocurrido el pasado Domingo de Ramos en una iglesia cristiana copta. Dos bombas causaron más de 40 muertos y más de un centenar de heridos en iglesias coptas de Alejandría y Tanta.

Pero también, la intención del Pontífice ha sido transmitir un “mensaje de fraternidad y reconciliación para todos los hijos de Abrahán, de manera particular para el mundo islámico, en el que Egipto ocupa un lugar destacado”, dijo en su primer video mensaje.

Este viaje apostólico ha cumplido también las expectativas del Santo Padre: “Contribuir eficazmente al diálogo interreligioso con el mundo islámico y al diálogo ecuménico con la venerada y amada Iglesia Copto-Ortodoxa”, tal y como expresó Francisco en su primer vídeo mensaje.

Con el gran imán y las autoridades egipcias  

El primer encuentro del Santo Padre en El Cairo, fue en la Universidad de Al-Azhar, principal referente teológico y educativo del mundo musulmán en Oriente Medio. En su discurso ante los participantes en la Conferencia Internacional para la Paz organizada por esta Universidad, Francisco dijo que cristianos y musulmanes “juntos afirmamos la incompatibilidad entre la fe y la violencia, entre creer y odiar”.

Por su parte, el gran imán Ahmed al Tayeb, jeque de Al Azhar afirmó que el terrorismo no surge de la religión, sino de la política. "Ninguna religión puede ser acusada de terrorismo", subrayó Al Tayeb, quien recalcó que el terrorismo surge de políticas más grandes" que "tienen una doble moral", en alusión a la instrumentalización de la religión.

Posteriormente, en las palabras pronunciadas a las autoridades egipcias (unas 800 personas entre representantes institucionales y miembros de la sociedad civil, según indica romereports) Francisco tuvo una mención especial para los cristianos del Sinaí, que han tenido que huir de sus hogares perseguidos por los extremistas, y también para  las víctimas de los dos atentados del Domingo de Ramos.

"Pienso en las matanzas y en las amenazas que han provocado un éxodo de cristianos desde el Sinaí septentrional. Manifiesto mi gratitud a las Autoridades civiles y religiosas, y a todos los que han acogido y asistido a estas personas que tanto sufren”, dijo el Santo Padre.

Por su parte, el presidente de Egipto, Abdel-Fattah Al-Sisi, agradeció a Francisco su visita ya que refuerza las relaciones entre Egipto y el Vaticano que hace unos años pasaron por un mal momento. Recordó que, como cuando San José y la Virgen tuvieron que buscar refugio en Egipto, también hoy en día muchos prófugos de la región buscan la paz en el país del Nilo.

Con el Papa de la Iglesia copta-ortodoxa  

El último acto del Papa el viernes 28 de abril, fue la visita de cortesía a Teodoro II, patriarca de la Iglesia copto-ortodoxa de Alejandría. Un 10% de los egipcios son cristianos coptos, descendientes de los egipcios que se convirtieron al cristianismo ya en el año 42 DC. 

En su discurso, el Papa se refirió a Teodoro II como "hermano” e hizo hincapié en el diálogo ecuménico.  "Coptos ortodoxos y católicos podemos hablar cada vez más esta lengua común de la caridad: Antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, sería hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe en Jesús”, señaló.

Por su parte, Teodoro II subrayó que la visita de Francisco a Egipto supone un paso importante en el camino de la fraternidad entre los pueblos y también entre ambas confesiones, recoge romereports.

Misa multitudinaria

El acto más multitudinario se celebró ayer sábado 29 de abril en el Air Defense Stadium del Cairo. El Papa recorrió el estadio en un coche eléctrico para estar cerca del mayor número posible de personas. Había unas quince mil que le esperaban, muchos de ellos muy jóvenes. 

El Santo Padre celebró allí una Misa junto a una imagen de la Sagrada Familia, que vivió unos años en Egipto. Una ceremonia de gran espiritualidad y con oraciones en árabe.

En su homilía, durante  la celebración de la Misa, el Papa subrayó que el único extremismo que se les permite a los creyentes es el de la caridad. "A Dios sólo le agrada la fe profesada con la vida, porque el único extremismo que se permite a los creyentes es el de la caridad. Cualquier otro extremismo no viene de Dios y no le agrada. No tengáis miedo a amar a todos, amigos y enemigos, porque el amor es la fuerza y el tesoro del creyente”.

Durante la ceremonia rezaron por las víctimas de todos los atentados, y también por los refugiados de todo el mundo.

Con 1.500 religiosos

Antes de partir para Roma, el Pontífice se reunió con el clero local en el Seminario Mayor Patriarcal Copto-Católico, unos 1.500 sacerdotes, religiosos y seminaristas. En este seminario en Maadi, al sur del Cairo, reciben su formación la gran mayoría de candidatos al sacerdocio.

En su discurso, animó a  todos ellos frente al peso de cada día. "Deseo también animaros. No tengáis miedo del peso de cada día, del peso de las circunstancias difíciles por las que algunos de vosotros tenéis que atravesar. Nosotros veneramos la Santa Cruz, que es signo e instrumento de nuestra salvación. Quien huye de la Cruz, escapa de la resurrección”.

Francisco enumeró algunos de los peligros a los que se enfrentan las personas consagradas. Les habló de 7 tentaciones: quejarse, dejarse arrastrar por el pesimismo, tener envidia, compararse con los demás, ser individualista, caminar sin rumbo o faraonismo o dureza del corazón.  


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