Sábado 18/11/2017. Actualizado 01:00h

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Vaticano

El número tres del Vaticano comparecerá el 26 de julio

Acusan de campaña falsa y linchamiento mediático sin precedentes contra el cardenal Pell y reclaman un juicio justo

“La conspiración y el rumor reinan, la opinión pública ha tirado por la borda la lógica y la verdad en el caso Pell”, dice una periodista australiana

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Cada vez son más las voces católicas y no católicas que reclaman un juicio justo para el cardenal australiano George Pell, número tres en el Vaticano. No pocos analistas y periodistas han calificado el caso Pell como “la mayor caza de brujas” desde hace siglos y afirman que se está produciendo un linchamiento mediático sin precedentes en Australia.

El cardenal George Pell,  en el Foro de la Vida en Roma 2015. Steve Jalsevac / LifeSite El cardenal George Pell, en el Foro de la Vida en Roma 2015. Steve Jalsevac / LifeSite

Según el diario australiano The Herald Sun el cardenal no recibirá ningún tratamiento especial cuando aparezca en el tribunal el próximo 26 de julio, tras ser acusado de abusos sexuales cuando era sacerdote y obispo en su país. Los cargos a los que se enfrenta se relacionan con múltiples denunciantes, pero la naturaleza exacta de esos cargos aún no se han hecho públicos.

Las víctimas de abusos sexuales esperan con impaciencia al cardenal Pell y el prelado, de 76 años, está deseando declarar ante la justicia australiana. Se espera que el caso tenga una cobertura mediática sin precedentes tanto dentro como fuera de Australia, apunta el mismo periódico. 

Campaña difamatoria

Fuentes consultadas por Religión Confidencial reclaman cautela y prudencia sobre este asunto y “no dar por condenado a un acusado hasta que la justicia se pronuncie”. Las mismas fuentes subrayan que podría tratarse de una campaña difamatoria. “Los desacuerdos de Pell con el sector progresista y con elementos de la curia a propósito de su trabajo en las finanzas vaticanas, son públicos. No digo que las acusaciones sean una trampa de unos o de otros (lobby gay o progresistas eclesiales o ambos unidos), pero hay que ser cautos y esperar a la justicia”, señalan las mismas fuentes.

Esto mismo es lo que piensan analistas y periodistas australianos. Así, por ejemplo, George Weigel amigo de Pell desde hace cincuenta años y  miembro distinguido del Centro de Ética y Políticas Públicas de Washington, donde ejerce la Cátedra de Estudios Católicos, afirma en un artículo publicado en el National Review que los cargos contra Pell no fueron una sorpresa para "aquellos familiarizados con la fantástica campaña de falsas acusaciones de abuso sexual contra el cardenal desde 2002, y siempre ha salido absuelto”.

Reforma financiera del Vaticano

En su artículo titulado ¿Podrá esto tener algo que ver con la reforma financiera del Vaticano? el profesor señala que el juicio mediático de Pell ha creado "un clima público completamente venenoso" agravado por "acusaciones poco fundadas, pero ampliamente difundidas", sin respeto por la imparcialidad elemental, y una "curiosa relación entre algunos medios de comunicación australianos y la policía australiana”.

Weigel afirma que el cardenal Pell “ha sido implacable y, en un contexto italiano, sorprendentemente directo y audaz en su búsqueda de la reforma financiera del Vaticano. El Papa Francisco le trajo de Sydney a Roma para diseñar, implementar y supervisar. Esa reforma ha tenido sus altibajos. Pero Pell ha tenido su parte de éxitos, a pesar de la resistencia burocrática a veces feroz que ha encontrado cuando se trata de patrones arraigados de corrupción, malversación, codicia y estupidez”.

El profesor Weigel selecciona, asimismo, algunos artículos de analistas que vienen reclamando un juicio justo para Pell. Así, por ejemplo, la periodista Angela Shanahan, en una columna de opinión en The Australian describe el ambiente que se han creado en su país en torno al caso Pell: "La conspiración y el rumor reinan, la opinión pública ha tirado por la borda la lógica y la verdad en el caso de Pell. En todo este sonido y furia, el cardenal ha actuado impecablemente. No ha hecho más que declarar su inocencia. Él espera, reza, y continúa con su trabajo. Lástima que más gente no hiciera lo mismo”.
Según escribe Dorothy Cummings en el portal Life Site News, Angela Shanahan criticó la mentalidad de los medios de comunicación australianos en este caso. “Pell nunca podrá recibir un juicio justo, debido al linchamiento mediático y a los comentarios sin precedentes sobre el proceso”, dijo.  

“El juicio paralelo debe parar”

El profesor Weigel también se hace eco de las palabras de Amanda Vanstone, una política australiana, además de servir como embajadora de Australia en Italia. Ella confesó que "no era fanática de la religión organizada", pero también apuntó que "el juicio de George Pell por los medios tiene que parar."

"Lo que estamos viendo no es mejor que una mafia de linchamiento de la edad oscura", escribió en el Sydney Morning Herald. "Algunos medios piensan que están por encima de la ley. Lo que estamos viendo ahora es mucho peor que una simple evaluación de culpabilidad. La arena pública está siendo usada para desperdiciar una reputación y probablemente evitar un juicio justo", afirma Vanstone.

Enemigos dentro y fuera

Según el profesor Weigel, “Pell tiene muchos enemigos en Australia, políticos y eclesiásticos. Ellos y sus aliados en los medios australianos se han entregado a una campaña de vilipendio en su contra durante décadas, acusándolo de todo, desde la vanidad hasta el acoso. Todo es basura”.

Weigel termina diciendo que “George Pell tendrá su día en la Corte. Sin embargo, no será el único. La reputación de imparcialidad y probidad de la policía y los sistemas judiciales australianos se someterán a juicio con él, al igual que los medios de comunicación australianos y los de la política australiana que han alentado directa o indirectamente -o por lo menos no han resistido- al implacable y brutal ataque que ha estado en marcha contra uno de los hijos más logrados de Australia durante años”.

Por su parte, Dorothy Cummings en el portal Life Site News también se hace eco de la opinión del doctor Philippa Martyr, investigador  de la Universidad de Australia Occidental, quien ha salido en defensa del cardenal Pell. Ha recordado que antes del nombramiento de Pell como arzobispado de Melbourne, los fieles católicos en Australia estaban desesperados, gracias a treinta años de confusión doctrinal y litúrgica. Sin embargo, con la llegada de Pell, todo cambió con la consiguiente alegría de los católicos.

Martyr también sospecha que algunos lobbys no perdonan a Pell su defensa del matrimonio y la familia. En el sínodo de la familia le apagaron en alguna ocasión el micrófono, pero Pell continuó hablando.  Martyr cree que es inocente de cualquier acusación de abuso sexual.

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