Viernes 24/11/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

La dulzura de la amistad

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¿Un nuevo libro sobre el Papa? ¿Uno más sobre Benedicto XVI? Pero, ¿no será mejor leer sus textos y no los de sus glosadores?

Preguntas del común de los mortales a propósito del nuevo libro de José Luis Restán, "Diario de un pontificado 2011-2013. Padre hasta el final", ediciones Encuentro, y punto y final en la serie de diarios del pontificado de Benedicto XVI.

Todos los libros que se escriban sobre Benedicto XVI serán pocos, porque Benedicto XVI da para eso y para mucho más; y se merece eso, y mucho más. Si es cierto que no hay que abandonar los textos del Papa Ratzinger, no lo es menos que su magisterio como texto, en el contexto de la actualidad, tiene una fecundidad indiscutible y representa siempre una novedad. Máxime cuando quien glosa, sintetiza, saca conclusiones, refuerza, recalca, es un privilegiado observador del presente histórico.

Como todo en el periodismo se titula yo propondría este titular sobre este libro: "La dureza de la lucha requiere la dulzura de la amistad".

No hace muchos días, José Luis Restán me decía, nada más conocerse la noticia de la renuncia, que era un buen momento para releer el libro "El complejo antiromano", de H. U. Von Balthasar. Tenía razón. Aunque no puedo negar que, pasadas las cien páginas de ese magnífico libro, se me ocurrió pensar que hoy el principal complejo no es sólo el anti-romano sino el postromano, una forma postmoderna de lo antiromano.

¿Cuáles son las características de ese complejo? Ya no es la oposición a ultranza, que convierte en protagonistas de una historia a los oponentes; ahora es la disolución por sistema, la permeabilidad en la red. Ya no es la disidencia en los ámbitos del debate teológico; ahora es la sociología que penetra en la opinión pública y que se ejerce como baluarte de las nuevas potencias mediáticas. Ya no es el Papa, su persona, su historia, sus adherencias; ahora es el primado de Pedro y la comprensión que se tiene de los presupuestos sobre los que establece la relación Iglesia-mundo.

Este libro es un antídoto contra el complejo postromano, que también es forma avanzada del complejo postBenedicto XVI.

Hay quien dijo que "lo que no es eterno no es real". Aclaro al lector: a José Luis Restán se le entiende todo, porque tiene las ideas claras y porque se explica con claridad.

José Francisco Serrano Ocejajfsoc@ono.es

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