Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

El Sínodo de los titulares

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Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

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Siempre me ha gustado la frase de Nietzsche de que, en nuestro tiempo, ya no existen los hechos, solo existen las interpretaciones. Parece ser así.

Se ha celebrado el Sínodo de obispos sobre la vocación y misión de la familia. Tres semanas de trabajo y una Relatio finalis, en manos del Papa, que es un hecho y que está dando pie a múltiples interpretaciones, sobre todo en lo referido a la cuestión de los divorciados y vueltos a casar.

Hagamos un ejercicio de síntesis a modo de apretadas ideas en forma casi de titulares para contrastar con otros titulares, el Sínodo de los titulares, esencia del Sínodo de los medios:

El Sínodo ha supuesto un ejercicio y un ejemplo de trabajo en libertad por parte de los obispos. La Iglesia ha sido, una vez más, un referente de sereno diálogo sobre preocupaciones compartidas. Un decir con experiencia y esperanza.

Hay quienes están empeñados en la doble copia: El Concilio de la realidad y el Concilio de los medios; el Sínodo de la realidad y el Sínodo de los medios. La doble copia siempre es intencional. Y la intención depende de la estrategia.

No hay diferencias entre los que defendían la doctrina y los que defendían la pastoral, sino entre diversas concepciones de doctrina y de pastoral.

La idea más recurrente ha sido la del acompañamiento de las familias desde un punto de vista testimonial. Hay una especial sensibilidad por las personas con problemas, por las familias con problemas, por los alejados, por la inculturación de la fe en la cultura que es y representa la familia.

Los puntos 84-86, que se refieren a los divorciados y vueltos a casar, hay que leerlos muy detenidamente y en el contexto de los documentos de la Iglesia, que son citados no por casualidad. No se habla en ellos de Eucaristía. Se afirma la disciplina de la Iglesia sin insistir en ella, poniendo el acento en aspectos de acompañamiento personal. La solución que dio Juan Pablo II en la “Familaris Consortio” es la clave de la que hay que partir. La cita que hace del texto de Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos legislativos es básica y es en la que hay que insistir y profundizar. Tampoco el Sínodo se dedica a repetir la enseñanza anterior sin más, sino que propone caminos nuevos de acompañamiento y reconciliación, reconfiguración.

Apuntes, pues, entresacados de los trabajos y los días…

 

José Francisco Serrano Oceja

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