Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Gracias, don Demetrio

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Un artículo de...

Daniel Tirapu
Daniel Tirapu

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Acabo de leer que el Obispo de Córdoba ha organizado un tiberio, un Belén, que estamos en fechas. Para los escandalizados, ¿Qué ha dicho don Demetrio en su mensaje de Navidad?

Que la familia se forma en el proyecto irrevocable de un hombre y una mujer. Que hombre y mujer son iguales en dignidad y ante la ley, que son diferentes y complementarios. Que los hijos merecen venir a este mundo fruto de la unión de sus padres sin jugar a la probeta de Aladino. ¿Y esto escandaliza?, ¿a quiénes?, ¿por qué?. Seguramente quienes se escandalizan son los que están enfermos y necesitan un buen tratamiento. También ha dicho que cuanto más varón y más mujer, mejor. Dios nos creó varón y mujer y estos días de la Natividad del Señor, contemplamos a María, a José y al Niño.

Pero no se preocupe don Demetrio. Ya hay muchos con dos dedos de frente e incluso intelectuales como Savater, Gustavo Bueno, Pérez Reverte, que coinciden con usted. Estamos, no me gustan los diagnósticos dramáticos, en una sociedad mediática un tanto enferma. Savater comentaba en El País que cuidar a niños se puede hacer de muchas maneras diferentes, pero que un niño o niña tiene derecho a un padre y a una madre y no debe ser el fruto de un capricho meramente materno. Bueno dice que estamos en una sociedad profundamente estúpida y Pérez Reverte recuerda que los niños escriben sus cartas a los Reyes Magos, y no a Mamá Noel. Así ha sido y así será.

Se empieza negando a Dios, se sigue negando la realidad espiritual de la persona y se acaba negando la materia , la propia corporalidad, en base a una libertad no espiritual. El demonio es el padre de la mentira, pero ya estamos en un nivel de mentiras que enerva a la razón más natural y mínima.

Estamos a las puertas de la fiesta de la Sagrada Familia, les pedimos que cuiden de todas las familias y que volvamos a aprender lo más básico con un poco de humildad. Aceptar nuestro propio cuerpo, nuestra alma, saber que Dios quiere lo mejor para nosotros y que la familia es la sociedad más mínima pero natural, donde nacer, crecer y morir; porque nos quieren por lo que somos, no por lo que tenemos. Y si le sirve, siga en esa línea don Demetrio.

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