Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Tribunas

La otra Conferencia no episcopal

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Un artículo de...

Jose Francisco Serrano
Jose Francisco Serrano

Más artículos de Jose Francisco Serrano »

En las primeras vísperas hebdomadarias de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal se celebra, habitualmente, otra Asamblea Plenaria, otra Conferencia de la Confederación. La de los Provinciales de las Congregaciones e Institutos de Vida Religiosa (CONFER), más de 350 en números no muy aproximados.

Es ésta una obligada mirada a una realidad extensa de la Iglesia, una base algo más que social que no concita, habitualmente, el protagonismo informativo. Aún no sé cuál es la razón del bajísimo perfil informativo de esta otra Asamblea.

Tengo que confesar que de los textos de inauguración de las Asambleas de responsables de los religiosos y de las religiosas, por eso de ser políticamente correcto, me encantaban los que pronunciaba el P. Elías Royón. Tenían el saber y el sabor jesuítico, y se notaba. Ahora le toca el turno al Presidente de la CONFER, el claretiano P. Luis Ángel de las Heras.

A esta Asamblea no ha podido venir, por motivos de agenda, el secretario de la Congregación competente, el franciscano gallego Fray José Rodríguez Carballo, que conoce muy bien, y cada vez mejor, el camino de Roma a Santiago de Compostela, con escala en la Nunciatura de Madrid o en la casa de turno de los franciscanos para pernoctar.

El cardenal prefecto, Braz de Aviz, vendrá a Salamanca a un muy nutrido encuentro de religiosos y religiosas jóvenes que se celebrará, dentro de unos días, en Salamanca, el próximo 6 de diciembre, y para el que ya han colgado el cartel de “No hay plazas”.

El P. Luis Ángel de las Heras recordó, en su intervención, el origen de la autoridad del religiosos, que está en el servicio. Y se refirió, con realismo, a los contra-testimonios.

“En estos tiempos -señaló- en los que la humanidad ha progresado tanto, todavía hay esclavitudes, algunas nuevas, actos de dominación, de clara opresión y de corrupción. Como también encontramos escándalos tristes en la Iglesia y en la vida consagrada lejos de la coherencia y del servicio evangélico de la autoridad. Todo inadmisible”.

Después habló del Año de la Vida Religiosa, del Centenario Teresiano y de los religiosos, testigos privilegiados de la misericordia.


José Francisco Serrano Oceja

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·