Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Cataluña lleva la delantera

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La Iglesia en Cataluña lleva la delantera en España en cuanto a, digámoslo así, dar forma a las iniciativas de la Nueva Evangelización.

Una propuesta que si por algo se caracteriza es por ser concepto de memoria y presencia, memoria de la misión primera y principal de la Iglesia y presencia del obrar creativo, que sigue al ser. No es sólo la metrópoli, Barcelona, la que se prepara para dar curso a las iniciativas del dicasterio romano constituido a tal efecto. Dos Iglesias, que se pueden definir sociológicamente como rurales, se han adelantado en el tiempo con la celebración de un Congreso multitudinario sobre la Nueva Evangelización. Un Congreso, diseñado por dos obispos jóvenes, el mediático Xavier Novell y el eficaz Romà Casanova, que sin la poderosa maquinaria propagandística de otras sedes ha sembrado una semilla que, seguro, fructificará pronto.

El epicentro del Congreso ha sido la participación del obispo francés de Fréjus-Toulon, monseñor Dominique Rey, quien, por cierto, participó con un muy numeroso grupo de jóvenes en la pasada Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid. Recuerdo su misa en una parroquia céntrica de Ávila, en los días previos a la JMJ, en la que se palpaba una singular y refrescante vivencia del cristianismo en aquellos jóvenes peregrinos, según pude conversar a la salida de la celebración. Un conjunto de plurales experiencias y procedencias eclesiales. Monseñor Rey fue Rector del Santuario de Paray le Monial y miembro de la Comunidad del Emmanuel.

Llama la atención, una vez más, que la gran prensa barcelonesa, en sus habituales páginas dominicales, a modo de hoja diocesana, calificara a este obispo de "obispo de tradicionalista". La obsesión madrileña de algunos sectores eclesiales catalanes, y no sólo catalanes, no es más que una pose veterotestamentaria que no tiene parangón en la villa y corte. "La Vanguardia" utilizaba el siguiente argumento, refiriéndose al citado obispo francés: "es desde el 2000 obispo de Toulon. Vierte su postura antimasónica en el libro "Peut-on éter Chrétien en franc-macon?" (2007). Su acción pastoral es valorada por los movimientos conservadores como los neocatecumenales de Kilo Arguello, con fuerte presencia en Madrid. Su línea litúrgica es tradicionalista. Propicia el viejo rito de Pío V (pietismo, latín, altar de espaldas al pueblo...) anterior al renovador Concilio Vaticano II, tan aceptado por la Iglesia en Cataluña". Sin comentarios, que los tiene, y muchos.

El monseñor Rey de verdad, no el de la ficción periodística, pronunció en el Congreso tres conferencias que si por algo se caracterizan fue por trasparentar la novedad cristiana y la ilusión del Evangelio con un realismo fuera de lo común. Un realismo basado en un cocimiento más que adecuado de la sociedad, de la vida moral y de las aspiraciones y deseos del corazón de los europeos. Presentó una singular articulación de la propuesta de un Evangelio universal, católico, que no sabe de limitaciones geográficas, ni de otra naturaleza. Junto a esta presencia estelar, participaron en el citado Congreso José Alberto Barrera (Madrid), de los Cursos Alpha para adultos, el sacerdote y teólogo Xavier Morlans (Barcelona), que ha puesto en marcha una interesante propuesta de primer anuncio, y Don Andrea Brugnoli de Italia, que explicó su experiencia dirigida a jóvenes, "Centinelas de la mañana".

Un Congreso que puede servir de aliciente a otras diócesis españolas.

José Francisco Serrano Oceja

jfsoc@ono.com

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