Viernes 20/10/2017. Actualizado 01:00h

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Tribunas

Casarse y cohabitar

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Un artículo de...

Daniel Tirapu
Daniel Tirapu

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A vuela pluma se me ocurre de modo sencillo y breve la diferencia entre casarse y cohabitar.

Matrimonio: eres mi esposa, mi esposo. Eres alguien que merece mi donación total, incondicional, a ti y para siempre. Para mí, tu dignidad y mi compromiso contigo es un fin en sí mismo. No sólo te quiero, sino que me comprometo a quererte en lo bueno y en lo malo. Convierto lo que sería gratuito en deber de justicia y generosidad. Y personal y socialmente así quiero que sea.

Cohabitar: tu eres mi compañero, mi compañera. Comparto contigo algunas cosas. Eres muy importante para mí, a día de hoy, pero no me atrevo, no me decido, no me comprometo contigo definitivamente. En el fondo no estoy convencido, dispuesto a entregarme y recibirte a ti y para siempre y que así sea socialmente para formar una familia.

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