Martes 12/12/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Solidaridad

Esperanza en el Tifón Haiyan

El testimonio de un Misionero en Filipinas que atiende a más de 3000 víctimas del desastre

Solidaridad

"Estoy viendo escenas de generosidad y entrega emocionantes”. “Existien duras críticas al modo en que el Gobierno está gestionando la tarea de responder a las necesidades más urgentes de las víctimas”

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Religión Confidencial ofrece este testimonio en primera persona del Padre Edwin Bacaltos CSsR, superior de la comunidad misionera Sanctissimi Redemptoris, presente en la zona afectada por el Tifón Haiyan.


Los medios de comunicación locales e internacionales han visitado en estos días nuestra iglesia en Tacloban, que está reconocida como Centro Oficial de Evacuación. El Padre Edwin Bacaltos CSsR, superior de la comunidad ha explicado cómo están intentando responder a las necesidades de las víctimas.

 Según las últimas noticias, el número de personas atendidas en nuestra parroquia ha pasado de en torno a 2000 a más de 3000. Por otro lado, un hermano redentorista que viajó con un grupo de voluntarios a Tacloban desde Manila, ha decidido trasladarse hasta otra ciudad en Samar, la isla vecina, para ayudar por allí.

Nosotros por Cebú seguimos recibiendo y empaquetando provisiones. Ayer alguien me preguntaba por whatsapp si estaba viendo ‘escenas de indescriptible dolor’ y nada más lejos de la realidad. Por aquí estoy viendo escenas de generosidad y entrega emocionantes. A pesar de la inmensa alegría y esperanza con la que se trabaja desde aquí, enviar las ayudas a Tacloban sigue siendo muy complicado.

 Ayer llevamos 12 toneladas de alimento, agua y medicinas a la Base Naval pensando que saldrían de madrugada pero nos dijeron que no podían enviarlos hasta el sábado por la noche o el domingo por la mañana. Ahora el ejército se está centrado en evacuar gente de Leyte (la isla donde se encuentra Tacloban) hacia Cebú o Manila, de hecho, hoy tiene prevista su llegada a Cebú un barco con casi 3.000 personas evacuadas. Gracias a Dios hemos conseguido enviar tres tandas de provisiones mediante barcos comerciales o con nuestros propios coches cuando fueron el miércoles por la noche.

Aunque los medios de comunicación afirman que el envío y la distribución de provisiones han mejorado bastante, siguen existiendo duras críticas al modo en que el Gobierno está gestionando la tarea de responder a las necesidades más urgentes de las víctimas.

Las comunicaciones con Tacloban están mejorando, podemos contactar por sms sin problema con ellos pero llamar directamente todavía resulta imposible. Gracias a Dios las labores de asistencia en nuestra Parroquia de Tacloban siguen su marcha con normalidad, cosa que no sucede en todos los centros debido a la delicada situación creada por aquellos que, hambrientos, recurren a la violencia.

Después de una semana intentando responder a las necesidades de Tacloban, hoy estamos empezando a desviar nuestra atención hacia otras zonas muy afectadas. La Archidiócesis de Cebú está animando a todas las parroquias a ‘apadrinar’ una de las parroquias del norte de Cebú afectadas por el tifón. Desde nuestra parroquia, junto con otra vecina, nos haremos cargo de atender uno de los barrios de Bogo, una ciudad a 100 km de Cebú City que tiene en torno a los 70.000 habitantes. Mañana tenemos una reunión con el párroco para organizar y distribuir el trabajo y, en torno al lunes, iremos para allá a transportar y distribuir las provisiones. Ya os contaré qué tal.

 

Estamos también buscando el modo de responder a las necesidades de las víctimas en la isla de Bantayan, donde las tres parroquias se han visto afectadas. Además, desde la Parroquia redentorista en Iloilo están colaborando con el Centro de Acción Social de la diócesis, así que trataremos también de expandir nuestra intervención hasta allí.

Conforme va aumentando y estabilizándose la ayuda en los centros urbanos, nosotros vamos desplazando nuestra atención más al interior, a los pueblos menos accesibles a los que casi no llegan provisiones.

Muchísimas gracias a todos los que seguís rezando por las víctimas y por los que estamos intentando ayudar seguid haciéndolo cada día.

Gracias también a los que se están movilizando de mil maneras para intentar ayudar en lo poco o mucho que pueden, hace mucha falta.

No dejéis de rezar por esta gente que tan mal lo está pasando y por los que han muerto.

Os dejo la oración que os dije para que recéis si queréis desde donde estéis.

 

Oh Dios todo ternura y bondad.

Tú que en tu incomprensible amor das vida a cada ser humano,

Tú que tanto nos amas que te hiciste hombre,

débil y frágil como nosotros.

Tú que sufriste tanto y moriste injustamente.

Tú que venciste a la muerte con tu Resurrección.

Tú que nos abriste la puerta de la Vida para siempre, para todos.

Tú que eres Dios de Vivos y no de muertos.

 

Escucha y consuela a tus hijos

que lloran la inexplicable muerte de sus hermanos.

Escucha y consuela a los que han perdido su casa, su hogar.

Escúchalos y consuélalos oh Padre en estos momentos tan trágicos.

 

Y a nosotros Señor, danos la fuerza y la entereza

para poder ser tus oídos a sus gritos callados de angustia,

tu brazo amigo sobre sus hombros,

tu abrazo liberador y tus palabras de consuelo.

 

Que nunca dejemos de sentirte presente, Padre,

entre los que más sufren.

Que nunca dejemos de hacerte presente

entre los que más te necesitan.

 

¡Besos y abrazos a todos!


·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·