Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

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Solidaridad

Acudirá a los pisos tutelados de la ONG Horizontes Abiertos

Osoro visitará los centros de presos del padre Garralda, pero sin abrir puertas de la Misericordia

El jesuita, que lleva 30 años ayudando a reclusos, anuncia que el Arzobispo de Madrid no celebrará ningún acto especial porque “en la cárcel, el perdón siempre está abierto”

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La ONG Horizontes Abiertos, fundada por el jesuita Jaime Garralda hace más de 30 años para la integración social de presos y personas necesitadas, no tiene previsto ningún acto especial en este Año de la Misericordia. Se espera la visita del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro a sus centros, pero sin abrir ninguna puerta concreta “porque en la cárcel, todas están siempre abiertas al perdón”, señala.

El padre Garralda. El padre Garralda.

El jesuita Jaime Garralda explica a Religión Confidencial que la misericordia es una virtud que debemos practicar siempre y solo no durante este año. Por eso, en sus centros no se tiene previsto la celebración de ningún evento especial. “El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, acudirá a visitar a los presos, a llevarles cariño, pero de momento no abriremos ninguna puerta especial, porque todas las puertas son santas en la cárcel”, declara a RC.

El padre Garralda aprovecha este Año Jubilar para pedir cárceles “que curen y no que castiguen”y pide al Gobierno que continúe con su labor de modernizarlas. “A pesar de que quedan muchas cosas por hacer, las prisiones españolas son de las más innovadoras de Europa. Se está produciendo un cambio en el tratamiento de los presos y en lugar de ser centros penitenciarios, se están convirtiendo en centros terapéuticos. Las cárceles deben dejar de ser lugares de castigo para convertirse en espacios de sanación”, afirma el padre Garralda a RC.

Para este jesuita, todas las instituciones del Estado deben ser centros para curar y no para castigar. El padre Garralda no excluye a nadie, ni siquiera a los más depravados. Asegura que, ciertamente, no todos los presos se rehabilitan, pero a todos hay que ayudarles y quererles.

A sus 94 años, este jesuita sigue en plena forma y presta ayuda a más de 100 presos en uno de los pisos que la ONG tiene en el barrio de las Tablas de Madrid. En la capital española cuenta con otros 12 centros, algunos de ellos creados para acoger a madres internas con sus hijos. Varones, de una media de 45 años y enganchados a la droga, es el perfil mayoritario, que “con un tratamiento adecuado y cariño, la mayoría acaba reinsertado y trabajando”, asegura el padre Garralda.

Horizontes Abiertos sigue ligada a la Compañía de Jesús y no ha pasado a manos políticas, aunque haya algún político en la Junta directiva. Lo que sí ha aumentado es el número de jóvenes que realizan voluntariado con los presos. “Se necesitan muchos más, sobre todo para ayudarles en los talleres de lecturas y de supervivencia, y para darles cariño”, dice Garralda.

Hoy miércoles, a partir de las 6 de la tarde, celebrarán la Navidad a “lo grande” y en familia en su centro de las Tablas. Adelantarán así la Nochebuena, que para los presos supone la noche peor, lanochemala, porque se dan cuenta lo solos que están”, dice Garralda.

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