Viernes 20/10/2017. Actualizado 01:00h

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Solidaridad

En el seminario se forman 73 sacerdotes y 23 religiosos

Ayuda a la Iglesia Necesitada financia cada año 60 proyectos religiosos de Pakistán

Grupos de cristianos han organizado una cabalgata de Navidad en la ciudad de Karachi

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“La inseguridad es un reto y una amenaza para todos nosotros. Nuestro seminario depende de la ayuda de buenas personas”. Así lo afirma el padre Asif John, rector del seminario mayor de San Francisco Javier en Lahore, una de las instituciones cristianas de Pakistán que ha sido objetivo de varios atentados, según comunica la Fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Cabalgata de Navidad en Karachi, Pakistán. Cabalgata de Navidad en Karachi, Pakistán.

La archidiócesis de Lahore, al noreste del país, se ha visto especialmente castigada por los terroristas, pero son los templos y los centros eclesiales los que más peligro corren y donde han muerto cientos de cristianos. El seminario San Francisco Javier, donde se forman 73 futuros sacerdotes paquistaníes además de 23 religiosos, ha sufrido dos atentados y ha recibido varias amenazas. “A pesar de esta persecución, la fe en Jesús de estas personas se mantiene auténtica y más fuerte que nunca”, afirma Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El padre Asif, afirma que “solo la buena voluntad de las personas puede hacer posible que estos jóvenes lleguen a ser los pastores que necesita la Iglesia mañana”. Para eso, pide ayuda para distintos proyectos.  

Esta Fundación apoya más de 60 proyectos cada año en Pakistán por un importe de 600.000€.

Quienes también apoyan la vida y la fe de los cristianos paquistaníes son las cuatro hermanas salvatorianas procedentes de Sri Lanka que están en Pakistán desde 1997. Actualmente, estas religiosas sirven también en la diócesis de Lahore.

“Nosotras, las hermanas Salvatorianas, hemos respondido a estas necesidades dando prioridad a los niños, jóvenes y mujeres que están desprovistos de sus derechos y necesidades”, afirman.

El convento se encuentra en Youhanabad, a 17 kilómetros al sur del centro de Lahore donde vive la comunidad cristiana más grande de Pakistán. En total son 10.000 familias. Muchos de los niños son analfabetos porque no pueden pagar las tasas escolares. Sin educación y formación no hay cambio posible o mejoras para su vida.

Para que su situación cambie necesitan recibir la educación y formación adecuadas. El edificio provisto por la archidiócesis de Lahore es precisamente el sitio donde los jóvenes encuentran la oportunidad de aprender alguna habilidad laboral para ganarse la vida, a la vez que son un apoyo para sus familias.

Debido a los más de 30 años de antigüedad, el convento y el edificio de las hermanas salvatorianas requieren ser renovados. Estas obras tienen un valor aproximado de 7.200 euros.

Los catequistas, apoyo de la Iglesia

La pobreza y el analfabetismo son los grandes problemas a los que se enfrenta la Iglesia en Pakistán. Los sacerdotes, religiosos y misioneros del país no son suficientes para abarcar toda la labor evangelizadora. Es por eso que los catequistas son fundamentales, son la piedra angular para instruir en el Evangelio a la comunidad cristiana.

Los catequistas se buscan la vida para enseñar en los cafés o en la calle. Son gente formada en las parroquias a los que se les paga para que su labor no les suponga un gasto adicional, pues muchos de ellos forman parte de familias con pocos recursos que viven del campo o de la venta ambulante.

En la ciudad de Kushpur hay una escuela nacional para catequistas donde acuden provenientes de todas partes de Pakistán para mejorar su formación en teología. Esta escuela es un instrumento de encuentro y diálogo, pues se consigue limar las diferencias entre las distintas comunidades étnicas y lingüísticas del país. Se hace visible así que la Iglesia es un único cuerpo.

A pesar de estos problemas, un grupo de cristianos de la ciudad de Karachi, en Pakistán, han organizado una cabalgata de Navidad, disfrutada por un numeroso grupo de niños. 

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