Martes 12/12/2017. Actualizado 01:00h

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Mundo

Se ha convertido en ‘trending topic’ en las redes sociales

Una monja misionera en Siria interpela a los cristianos de Occidente: ¿Morirían por la fe?

La hermana Guadalupe agita la conciencia de los creyentes “preocupados por cosas materiales, cuando otros derraman su sangre” ante la persecución de los yihadistas

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La hermana María de Guadalupe, monja argentina de la Institución del Verbo Encarnado, lleva cuatro años en Siria. Su testimonio está siendo difundido masivamente en las diferentes redes sociales. En varios vídeos narra el horror de los cristianos perseguidos en Oriente Medio por el Estado Islámico.

La hermana María Guadalupe. La hermana María Guadalupe.

“Son violados, torturados y quemados vivos”, dice, siempre en un tono amable y sonriente. Recalca que “los cristianos en Egipto se tatúan la cruz para mantenerse firmes a la hora del martirio” y pregunta a los creyentes de Occidente “preocupados por la ropa y el dinero” si se “avergüenzan de portar la cruz de Cristo”.

La situación humanitaria de los cristianos refugiados y perseguidos en Irak y Siria ha mejorado, pero sigue siendo grave. El Arzobispo católico caldeo de Erbil (región autónoma Kurda de Irak) manifestó, en una visita a la sede central de la Fundación pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, que “un año después de haber sido expulsados por las milicias terroristas del autodenominado Estado Islámico (Daesh), los cristianos de Irak ya no tienen esperanza de volver pronto a sus lugares de origen”. Está Fundación ha advertido en un informe, que Irak se quedará sin cristianos en cinco años, de continuar la persecución.

Los cristianos de Siria corren la misma suerte. Después de cuatro años de conflicto, los habitantes ya se han acostumbrado a los bombardeos. La hermana María Guadalupe, misionera argentina de la Institución del Verbo Encarnado, que lleva cuatro años en el país, no se cansa de difundir su testimonio a cuantos canales de comunicación se lo piden, y está siendo trending topic en las redes sociales.

En uno de los últimos vídeos emitidos en el canal youtube Observacatholic, explica que tras vivir 12 años en Egipto, con intenso trabajo misionero, su salud empeoró. Sus superiores le propusieron que eligiera un sitio tranquilo para descansar un par de años y escogió Siria. “¡Lo elegí yo!” recalca en el vídeo. “Yo iba a Siria, concretamente a la ciudad de Alepo, una ciudad ideal para descansar y se desató esta persecución terrible que dura hasta hoy”, afirma.

La hermana María Guadalupe no pierde la paz ni la sonrisa mientras cuenta su experiencia en el vídeo. A pesar del riesgo de ser decapitada, violada y martirizada, se confiesa feliz, y no encuentra otra explicación que “por la Gracias de Dios. Humanamente hablando es para enloquecer y enfermar. En Alepo vivimos un bombardeo permanente. No recuerdo ni un solo día en cuatro años de silencio. Sabemos donde están los francotiradores. Miramos hacia arriba, contamos una, dos y tres y cruzamos corriendo la calle”, relata, tranquila, serena, como quien estuviera narrando un día de lluvia, cobijándose de la tormenta. Lo que ocurre es que en Alepo caen balas, en lugar de gotas.

Cuanta más persecución, más conversiones

Recuerda como una vez cayeron 3 misiles a 50 metros del obispado donde viven. Hubo más de 400 muertos. “Pero desde ese mismo día, se duplicó el número de gente en la Misa diaria. “Cuanta más persecución, la gente se hace más fuerte”. Muchas veces se le pasa por la cabeza el martirio. “Nos propusieron nuestros superiores cambiar de misión. Pregunté a mis padres y me dijeron: Llevas todo este tiempo con esta gente y ¿ahora los vas a abandonar? Tenéis (con giro argentino) que quedarte allí, sino, no te puedes llamar misionera, aunque signifique dar la vida. Que Dios nos de la gracia de mantenernos firmes si llega el momento”, explica.

¿Qué necesitan los cristianos en Siria?

Los refugiados están pasando carencias de todo tipo y una persecución terrible. Mueren niños de frío. “No tenemos electricidad, viene solo dos horas por día. Agua una vez por semana. Los cristianos son obligados, con pistola en la sien, a renegar de Jesucristo. A las mujeres las violan delante de sus maridos y luego, las llevan como esclavas sexuales. A los hombres les asesinan. A los niños los entierran vivos o se los reclutan”, relata con serenidad.

Lo único que pide a los cristianos de occidente es que “recen. Que no se olviden de los cristianos perseguidos. Es importante que se difunda su sufrimiento porque entonces más gente rezará. Es la oración lo que sostiene a los cristianos perseguidos”.

Su relato termina interpelando a los creyentes de Occidente: “Los cristianos perseguidos por su fe en Oriente Medio, cuestionan a los hermanos de occidente. En Egipto, los cristianos se tatúan la cruz para mantenerse firmes a la hora del martirio. Y a veces, a los cristianos de occidente les da vergüenza llevar la cruz. Nos cuestionan de qué manera estamos viviendo nuestra fe, si solo estamos preocupados por las cosas materiales. Están derramando su sangre, pero que no sea en vano. El mensaje de los cristianos perseguidos está provocando milagros”.

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