Lunes 18/12/2017. Actualizado 01:34h

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Mundo

Pide ayuda a Alá para combatir a los “infieles”

El Estado Islámico reitera su amenaza: luchará hasta que su bandera ondee en el Vaticano

Califica de apóstata al gran muftí de Estambul por haberse reunido con Francisco, “el Papa cruzado”

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Un documento editado y distribuido por el grupo terrorista Estado Islámico pide ayuda a Alá en su lucha contra los “cruzados e infieles”. El objetivo último que se ponen los yihadistas está en Roma: que la bandera del califato ondee en lo alto del Vaticano.

El Papa Francisco y el gran muftí de Estambul. El Papa Francisco y el gran muftí de Estambul.

Religión Confidencial ha tenido acceso a un documento editado y distribuido por el propio Estado Islámico y que trata de difundir entre los musulmanes, de Oriente Medio y del resto del mundo. Ya hace algunos unos meses, amenazaron con conquistar Roma como centro de la Iglesia Católica.

En este último documento, vuelven a insistir en su empeño: luchar hasta que la bandera del califato ondee encima del Vaticano. “Pedimos a Alá que apoye a los muyaidines [combatientes] del Estado Islámico contra agentes de los idólatras y de los cruzados”, se puede leer en la propaganda de los terroristas, que añaden que su objetivo es que “la bandera del Califato ondee en lo alto de Estambul y de la Ciudad del Vaticano”.

Este documento también publica la foto tomada durante la visita del Papa Francisco a la Mezquita Azul de Turquía, en la que aparece junto al gran muftí islámico de Estambul, Rahmi Yaran. El Santo Padre y el líder musulmán oraron junto en la mezquita islámica en un acto de respeto mutuo. Los yihadistas en cambio, vieron este encuentro como una traición y califican al guía musulmán como “apóstata” por reunirse con el “Papa cruzado”.

El Papa llama al encuentro personal con todos

El Papa Francisco, por su parte, sigue llamando a la unidad de todos y al diálogo con otras religiones no cristianas. En esta línea, su intención de oración universal para el mes de noviembre es poder estar abiertos a un encuentro personal con todos, también con quienes piensan de modo distinto.

Asimismo, el Santo Padre dedicó la última audiencia general del pasado miércoles al diálogo interreligioso, conmemorando los 50 años de la declaración conciliar Nostra Aetate, sobre las relaciones de la Iglesia católica con las religiones no cristianas. Durante esta conmemoración, se celebró una audiencia general interreligiosa en el Vaticano en la que intervinieron ocho líderes de las distintas confesiones: Bellanwila Wimalaratna (Budismo), Claudio Epelman (Judaísmo), Rabino David Rosen (Judaísmo), Swami Chidananda Saraswati (Hinduismo), Rasoul Rasoulipour (Islam), Abdellah Redouane (Islam), Samani Pratibha Pragya (Jainismo), Brinder Singh Mahon (Sikh).

El representante del Islam, Rasoul Rasoulipour agradeció al Santo Padre este encuentro y manifestó apoyar todas las iniciativas y “acciones, además de su sabiduría, porque el mundo de hoy necesita una voz autorizada”, recoge aleteia.

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