Sábado 21/04/2018. Actualizado 01:00h

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Iglesia-Estado

Se trata del “tercer Nacimiento de la era de Ada Colau”

Presidente de la Unión del Pueblo Gitano: “El Belén del Ayuntamiento de Barcelona es un atentado a la historia”

Juan de Dios Ramírez desaconseja acudir a la Plaza de Sant Jaume donde está ubicado “si no se quieren llevar un sobresalto”

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El presidente de la Unión del Pueblo Gitano (Unión Romaní) Juan de Dios Ramírez-Heredia, ha calificado el "tercer Nacimiento de la era de Ada Colau" del Ayuntamiento de Barcelona, montado en la Plaza Sant Jaume, como “un atentado a la historia, la tradición y el buen gusto”.

Belén del Ayuntamiento de Barcelona. Belén del Ayuntamiento de Barcelona.

“Sé muy bien que este comentario me costará alguna crítica, posiblemente justificada, en la que me dirán inculto, viejo retrógrado, ignorante, o vete a saber qué, otras cosas me tendré que oír. Pero arrostro el envite porque si no escribo lo que pienso, entonces sí que me dará un infarto”, dice en una carta enviada a Religión Confidencial.

El que fuera diputado socialista, afirma que el Nacimiento es “el más horroroso que uno pueda imaginar” y señala: “Me niego a otorgarle a semejante adefesio la condición de Belén o Nacimiento”.

El Belén de su infancia

En el comunicado, Ramírez-Heredia cuenta que desde muy niño tuvo una gran afición a los nacimientos. “Pero como éramos todos tan pobres, y mi familia más que ninguna, no teníamos dinero para comprar figuritas con las que dar vida al Nacimiento. Así que decidimos hacerlas nosotros mismos”, relata en su misiva.

Así, él y sus amigos del barrio en Puerto Real, cogían pellas de barro de un “barrero” y como pequeños alfareros, moldeaban las ovejas, pastores, la Virgen María y San José. Y luego las cocían al fuego.

“Los Nacimientos de mi madurez” 

El presidente de Unión Romaní prosigue relatando su historia. “Con 22 años me vine a vivir a Barcelona. Me casé y aquí nacieron mis seis hijos. Y aquí seguí haciendo mis nacimientos, esta vez ayudado por ellos. Debo dejar constancia ―porque sé que los demás no se enfadarán― que ha sido mi hijo Pablo, hoy un prestigioso abogado, quien ha heredado la afición y ayudado por los demás, e incluso por mis nietecillos, hemos montado cada año unos nacimientos de película”.

Juan de Dios se enorgullece que tanto él como su familia han montado Nacimientos “excepcionales. Nuestras humildes figuritas de barro de Puerto Real han sido sustituidas por decenas de pastores, artesanos y labradores. Nuestros Nacimientos tienen norias que dan agua de verdad, y hornos de pan donde se ve el fuego y montañas por la que sale un sol cuya luz crece a medida que avanza el día, y Reyes Magos cargados de oro, incienso y mirra, y un castillo de Herodes que quiso matar al Niño Jesús pero que no lo consiguió… y música. Villancicos gitanos que hay muchos y que, con perdón, son los más alegres y los más bonitos del mundo”.

Los Nacimientos de Barcelona 

Al presidente de la Unión del Pueblo Gitano le “apena ver la evolución que en esta materia ha sufrido la ciudad de Barcelona. Últimamente el cambio ha ido empeorando cada año. Y digo esto, créanme, no por negarme a la evolución que la modernidad de los tiempos impone en todos los órdenes de la vida”.

Sin embargo, aunque cree que son los gitanos, quienes “tenemos que hacer un mayor esfuerzo de adaptación para aceptar las formas de vida y comportamientos de nuestra moderna juventud” en su opinión, “hay cosas que no se pueden cambiar y si se cambian se han de hacer con conocimiento y exquisitez”.

Por este motivo, para Heredia “tienen especial obligación de hacerlo, con absoluto respeto democrático a las costumbres y tradiciones de la ciudadanía, aquellos que detentan nuestra representación y gastan impunemente nuestro dinero que consiguen mediante la imposición de multas que tienen un claro matiz recaudatorio o impuestos que, algunas veces, parecen confiscatorios”.

El bosque de los horrores

El presidente de la Unión Romaní recuerda cuando llevaba a sus hijos a la Plaza de Sant Jaume a visitar el Pesebre instalado por el Ayuntamiento. “A veces teníamos que hacer largas colas porque eran miles y miles los ciudadanos de Barcelona que íbamos con nuestros niños a ver aquellos montajes preciosos, clásicos, tradicionales. No hay dinero en el mundo para pagar el brillo de sus miradas, contemplando a los pastorcitos camino del Portal”, afirma.

Pero en esta ocasión, desaconseja pasar por la Plaza de Sant Jaume durante estos días “si no se quieren llevar un sobresalto. En la plaza ya no hay padres, ni abuelos, ni niños que acudan a contemplar el tercer Nacimiento de la era de Ada Colau. Son 25 figuras recortadas en planchas de metacrilato esmerilado y pinchadas en unos palos de entre tres y siete metros de altura. ¡Horrible! Es como el bosque de los horrores”, dice.

Por el contrario, anima acudir a la Feria de Santa Lucía que está en la plaza de la Catedral y comprar en las pequeñas tiendecitas castillos, fuentes, molinos y norias. Los pastorcillos son preciosos, y la mujer que lava la ropa en el rio es guapísima, y Herodes tiene una cara de malo tan solo comparable a la de alguno de nuestros políticos hoy especialmente excitados por las elecciones inmediatas”, afirma.

“Pero qué quieren ustedes que les diga: No puedo evitar emocionarme (cosa de viejos) cuando pienso en mis figuritas de barro cocido que no eran tan bonitas como éstas, pero que tenían el amor y la ilusión que solo la inocencia de unos niños pobres de 10 u 11 años pueden tener”, concluye en su carta.




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