Jueves 14/12/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

En voz baja

Justicia islámica: una mujer es decapitada en La Meca a plena luz del día

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Ante los tres atentados perpetrados el pasado viernes por terroristas yihadistas -con decapitación incluida-, conviene aclarar si la violencia de estos grupos radicales es constitutiva de la religión que afirman profesar o si, por el contrario, se trata de un factor ideológico sobrevenido.

Para responder a esta cuestión quizás resulte interesante conocer una dramática historia, que sucedió en La Meca, Arabia Saudí, el pasado 18 de enero de 2015.

Una mujer fue arrojada a tierra por un grupo de policías para, acto seguido, ser decapitada por un verdugo armado con un sable. La escena pasó en la calle, a plena luz del día, y fue rodada por un testigo, que a su vez fue arrestado al día siguiente tras haber hecho públicas las imágenes. De una dureza extrema, la escena puede verse tras pulsar en el siguiente enlace.  

De origen birmano, Laila Bint Abdul Muttalib Basim previamente había sido condenada a muerte, al parecer por haber torturado y asesinado a su hijastra, de siete años de edad.

La mujer es echada a tierra por policías y clama por su inocencia hasta que recibe un primer golpe de sable que la silencia. El sable cae sobre ella un total tres veces. Mientras se ejecuta la sentencia, sobre las calles de La Meca se elevan unos versículos del Corán que dicen lo siguiente: "El castigo de los que dan guerra a Alá y a su mensajero, y los que se enfrentan a ellos con todas sus fuerzas para sembrar la discordia sobre la tierra, será la decapitación o la amputación de las manos y de los pies".

El ministerio del Interior saudí declaró, a través de un comunicado oficial, que esta ejecución pública debía servir de "ejemplo". La ejecución de esta mujer fue la séptima en dos semanas. El número de sentencias de muerte ascendió a un total de 87 en el pasado año 2014.

La cuestión estriba en saber por qué los jueces saudíes, que parecen tan seguros de la rectitud de su sentencia, luego encarcelan a una persona que sencillamente ha filmado su pública forma de hacer 'justicia'.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·