Jueves 23/11/2017. Actualizado 01:00h

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En voz baja

La Fiscalía archiva la denuncia al cardenal Fernando Sebastián

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La Fiscalía ha archivado las diligencias que abrió contra el cardenal Fernando Sebastián Aguilar por las palabras que pronunció sobre la homosexualidad, en las que llegó a afirmar que es "una deficiencia sexual que se puede normalizar con tratamiento". En concreto, el Ministerio Público argumenta su decisión con el derecho a la libertad de culto y afirman que las declaraciones son opiniones y que el religioso no tenía la finalidad de difundir el odio, entre otros aspectos. La Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colegas) fue quien presentó la denuncia ante la Fiscalía asegurando que Sebastián había incumplido el artículo 510 del Código Penal, que recoge los hechos que provocan discriminación y odio. Al respecto, el Ministerio Fiscal insiste en que las palabras del religioso "no tenían en absoluto como finalidad la difusión de un discurso de odio".

Así lo recoge la fiscal después de haber analizado las declaraciones que el cardenal realizó en una entrevista a Diario Sur. Asimismo, apunta que las palabras responden a "opiniones o juicios de valor". Además, la Fiscalía afirma que el cardenal habla de "respeto, acogida y afecto al homosexual". Por ello, señala que, por muy desafortunadas que sean las palabras emitidas, ni se tenía conciencia de que las mismas podrían resultar ofensivas para el colectivo afectado ni había ánimo de ofender al prójimo. En cuanto al derecho a la libertad religiosa y de culto, las declaraciones del cardenal se realizan en el ámbito del Magisterio de la Iglesia. La fiscal alude al Catecismo de la Iglesia Católica y entiende las palabras como legítima consecuencia permitirse que quien profese dichas creencias las refiera o enuncie públicamente.

Pese a ello, la Fiscalía considera que Sebastián yerra en sus declaraciones y entiende que el colectivo afectado pueda sentirse ofendido, dado que equiparar una enfermedad, como hace, como la hipertensión con la homosexualidad supone señalarlos como enfermos con las evidentes connotaciones negativas y la estigmamatización que tendría dicha afirmación.


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