Viernes 20/10/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Diócesis

El obispo de Salamanca escribe una carta pastoral en forma de diálogo con un joven al que demuestra la belleza de la fe

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El texto de monseñor Carlos López Hernández va transportando al chico, a través de preguntas, hasta la pregunta crucial que hace Cristo al joven rico. Sirve de ayuda a los jóvenes pero también a los mayores para que entienda cómo piensan las siguientes generaciones.

Se titula "Una cosa de falta... Diálogo Provocador con un Joven insatisfecho" y es una curiosa y persuasiva manera de escribir una carta pastoral en la que se abordan numerosas cuestiones que se viven cada día: caridad, generosidad, responsabilidad, libertad...

Al haber elegido como personaje para el diálogo a un joven, el texto permite sacara a la luz muchas de las motivaciones que mantienen el relativismo en la sociedad, como el miedo a ser diferente del resto. Sin embargo, el obispo, en su argumentación, va demostrando al chico que no puede fiar su felicidad en flores de un día. "No me dirás que prefieres seguir insatisfecho, o buscando sólo satisfacciones de repuesto diario", dice el obispo. "Tampoco es eso, pero soy un joven de hoy; y, ya sabe, el ambiente me influye. No tengo todo tan claro como para ser distinto, actuar contra corriente y ser señalado como un bicho raro. Tengo tiempo para ir viendo qué pasa", contesta el chico.

Al final del texto, el obispo propone a Jesús sin medias tintas: "Para que veas más claro lo que te pasa, te aconsejo tener en cuenta la invitación de Jesús a dos jóvenes inquietos que le preguntaban donde vivía: 'Venid y lo veréis. Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día' (Jn 1, 39). Y así descubrieron y anunciaron: 'Hemos encontrado al Mesías' (Jn 1, 41)". Y le explica el camino: "Me está diciendo que tengo que leer más el Evangelio", dice el chico. "Tú lo has dicho. Si empiezas a estar con Jesús, podrás llegar un día a comprender su llamada a un joven insatisfecho, que aspiraba a más, pero estaba muy atado a sus riquezas. Jesús le dijo: 'Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme' (Mc 10, 21)".

El chico se queda con la intriga y pregunta por el final de la historia. Monseñor López le muestra que la historia se repite, pero que siempre le puede volver a llamar Dios. "Y ni tú ni yo sabemos ahora, lo que vas a ser capaz de responder mañana".

Lea la carta completa en la web de la Diócesis de Salamanca.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·