Sábado 18/11/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

La primera Semana Santa del Papa Francisco

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Roma se prepara para su semana grande que este año será mucho más especial de lo habitual.

Este sábado, el Papa Francisco visitará al Papa emérito en Castel Gandolfo. El encuentro más esperado desde que la fumata blanca salió de la chimenea. Benedicto XVI finalmente no asistió a la ceremonia de Inicio de Pontificado. Ese estar apartado del mundo se hizo evidente, sin embargo el Papa Francisco le ha recordado en la gran mayoría de sus discursos e incluso le llamó personalmente por teléfono para felicitarle por su santo.

Dentro de pocos días comienza la Semana Santa, un período que junto con los días de Navidad son los momentos con más peregrinos del año en Roma. Sin embargo, este año se prevé mucho más concurrida y distinta a la del 2012. Esta Semana Santa se estrena Papa.

A pesar de ser un recién llegado, el Papa Francisco es todo un movilizador de masas. En el primer ángelus más de un millón de personas vinieron a rezar con él durante unos escasos 15 minutos. En la Misa de Inicio de Pontificado se estimaron unas 200.000. Una cifra que podría resultar baja, pero hay que tener en cuenta que tuvo lugar en un día laboral.

Este año la Semana Santa tendrá sorpresas. Quizás las mismas que Benedicto XVI hizo pero que el mundo no quiso escuchar. Pero es cierto que el Papa Francisco tiene carisma, empuje y tiene lo que comunmente se llama 'feeling' con el público y con el mundo. Su capacidad para saltarse el guión, para improvisar y para romper el protocolo hacen de él un papa imprevisible y precisamente por eso, especialmente humano y predispone al público a escuchar. De hecho aún no ha comenzado la Semana Santa y ya sabemos que romperá la tradición de celebrar la misa del Jueves Santo en San Juan de Letrán. En su lugar irá a una cárcel de menores de Roma. Benedicto XVI ya había visitado a los jóvenes de esa cárcel en 2007.

Además de un gran gesto, la celebración del jueves también es una decisión técnica. El Papa es el obispo de Roma y su catedral es San Juan de Letrán. Entre los múltiples encuentros que ha tenido durante los primeros días de pontificado, el Papa Francisco no ha podido ir a tomar posesión de ella. Así que 'técnicamente' no puede celebrar en la catedral como obispo de Roma. Sin embargo, podría darse que en los próximos días visite San Juan de Letrán y la decisión de celebrar en la cárcel de menores sea un verdadero gesto con el que mostrar con hechos la caridad.

Roma aún no se ha recuperado del cónclave, de las fumatas negras y mucho menos de la blanca. En el Vaticano todavía se dan los primeros pasos burocráticos de inicio de un pontificado al que poco le importa la burocracia y el descanso. Está claro que el Papa Francisco ha venido a servir, porque como dijo en su misa de inicio del pontificado y también escribió en uno de sus libros: "El verdadero poder es el servicio".

@blancaruizanton

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