Domingo 24/06/2018. Actualizado 01:54h

·Publicidad·

Crónica de Roma

Claro interés y oración del Papa Francisco

Las preocupaciones en Roma ante el nuevo Gobierno italiano y la moción de censura española

El Vaticano sigue de cerca el período intenso de los gobiernos español e italiano

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Mientras que el Congreso de los Diputados aprobó la moción de censura en contra del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en Italia se alcanzó un pacto de Gobierno de La Liga y Cinco Estrellas en la cual será vicepresidente Matteo Salvini quien, asegura cumplirá sus preocupantes promesas de campaña.

Papa Francisco. Papa Francisco. ReligionConfidencial

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

Más artículos de Mercedes De La Torre »

Los ojos de Roma (y el Vaticano) siguen con atención los días ajetreados en la política italiana y española. En esta semana, a la par de la aprobación de la moción de censura del presidente de Gobierno español, Mariano Rajoy, por el socialista Pedro Sánchez, se ha formado en Italia un nuevo Gobierno “técnico” con el pacto entre La Liga y Cinco Estrellas. Dos ideologías, que no pocos, consideran incompatibles.

Tras casi tres meses desde las elecciones generales en Italia, realizadas el 4 de marzo,  finalmente se alcanzó el pacto de Gobierno entre los dos partidos mayoritarios, La Liga y Cinco estrellas. Una alianza que ha generado mucha atención (no solamente en quienes viven en el territorio italiano) ya que durante la campaña electoral, algunas cuestiones relevantes se han afrontado con líneas muy diversas, como el Euro, la familia y la migración.

En tal pacto, el líder de La Liga, Matteo Salvini será vicepresidente y ministro del Interior, mientras que el del movimiento populista Cinco estrellas, será el joven, con solo 38 años, Luigi di Maggio, ministro responsable del Trabajo. Por último, el primer ministro de este Gobierno “técnico”, visto por muchos con temor, e incluso como “de transición”, será Giuseppe Conte.

Posición vaticana

Obviamente, no se espera que el Papa Francisco exprese abiertamente en su cuenta de Twitter @pontifex su opinión al respecto. Pero tampoco hacen falta dos dedos de frente para saber qué es lo que sus colaboradores cercanos piensan sobre que la posibilidad de que el político Matteo Salvini ponga en pie -como ha dicho- algunas de sus promesas electorales, entre ellas, la expulsión de inmigrantes “irregulares” (a quienes engloba a los migrantes forzosos que están a la espera del reconocimiento del asilo político).

Cabe destacar, que suele haber en Italia -y en general en todo Europa- un poco de confusión y desinformación ante estos temas. Esta es un mensaje clave que busca aclarar la sección de refugiados y migrantes, el único "sub-equipo" de la Curia del que se encarga directamente el Papa Francisco.

En concreto, las afirmaciones utilizadas por Matteo Salvini han generado tal propaganda que obviamente ha fortalecido su popularidad en ciertas elecciones regionales. Es un hecho innegable que se ha incrementado visiblemente el odio y el rechazo, por ejemplo, en las calles de Roma por todo aquel “no italiano”, además que se les hace la vida mucho más difícil a nivel burocrático.

Todo esto va diametralmente opuesto en la línea de la Doctrina Social de la Iglesia y de los continuos llamados del actual Pontificado. No se trata de una cuestión religiosa, ni de una corriente política, sino un derecho humanitario. Por ejemplo, esto lo pueden percibir tristemente algunos inmigrantes africanos o árabes por el hecho de ser musulmanes, vistos como una “amenaza a la Europa cristiana” o incluso como “terroristas” solo por el hecho de llegar de un país islámico (ignorando si quiera si creen en Alá, Cristo, Buda o incluso no le importan las religiones y se declara ateo).

Este fenómeno cada vez más lo viven también muchos extranjeros, solo por el hecho de no ser italianos (rumanos, polacos, ucranianos, etc.), incluso quienes tienen ya reconocido su derecho internacional como "refugiado" que incluye no solo a los usuales “náufragos del Mediterráneo", sino también cristianos de Siria, Irak, Líbano, Palestina, Colombia, Venezuela, El Salvador, Cuba, entre otros.

En conclusión, ante tal panorama es evidente la preocupación del Papa Francisco ante las medidas extremistas que crean separación y odio entre la humanidad. Quien se diga cristiano, o quien lo niegue y lo olvide, merecería la pena que se informase mejor.

Más información en Twitter @mercedesdelat y en Facebook 

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·