Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Por Mercedes De La Torre

La pausa inesperada de Francisco

Este miércoles el Papa ha reanudado sus actividades después de haber cancelado casi dos días las citas previstas en su agenda.

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El hecho de haber anulado sin previo aviso ha sorprendido y ha despertado numerosas especulaciones incluso acerca del estado de salud del Papa.

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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En realidad, parece que nos hemos acostumbrado a su ritmo intenso de trabajo y hemos olvidado que Francisco es un hombre de 78 años.

Era comprensible que después de un viaje tan intenso -a pesar de ser breve- como el que fue en Tierra Santa el Papa hubiera tenido algunos días de pausa, en cambio continuó trabajando sin interrupción.


Es interesante recordar que prácticamente desde el inicio de su Pontificado no ha tenido ningún período de vacaciones -sólo interrumpió las Misas con grupos en Santa Marta pero continuó trabajando todo el verano, de hecho dedicó muchas horas a la entrevista con el padre Antonio Spadaro-  ¿Es posible que ninguno de sus colaboradores cercanos pueda convencerlo de bajar un poco el ritmo de trabajo e incluso salir unos días del Vaticano para descansar?


Sus predecesores abandonaban Roma algunos días para “cambiar de aire” como es común. Juan Pablo II iba a la montaña de Valle d’Aosta y al Lago de Albano, Benedicto XVI transcurría tiempo en Castelgandolfo. No abandonaban todas las actividades, por ejemplo guiaban el rezo del Angelus los domingos.


Sin embargo, en el calendario papal previsto para los próximos meses no está indicado ningún tiempo de “vacaciones”. Solamente se observa que las audiencias generales de los miércoles se interrumpirán durante el mes de julio. Ojalá el Papa se tome prudentemente algunos días para descansar.


El inesperado anuncio del lunes que se repitió el martes que informaba que el Papa había cancelado sus citas por una “indisposición” no hubiera llamado tanto la atención si desde el primer momento se hubiera anunciado con claridad que el Pontífice tomaría un par de días de descanso después del encuentro de oración de la paz.


Ninguna persona con sentido común pretende que el Papa no descanse, incluso numerosos periodistas vaticanistas comentan que están cansados por seguir su intenso ritmo de trabajo, por lo seguramente serían los primeros en calificar como “razonable” un período de descanso para él y para todos. 


@mercedesdelat


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