Viernes 24/11/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Los mitos de Juan XXIII

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La figura del Papa Roncalli, quien será canonizado junto a Juan Pablo II el próximo domingo 27 de abril, no es conocida con exactitud por muchos.


Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Por este motivo,  la académica italiano-alemana Alexandra Von Teuffenbach ha confiado recientemente “una historia inédita” de Juan XXIII en la sede de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma.

Un aspecto muy interesante es que viene llamado “Papa bueno”, pero Von Teuffenbach considera que el aspecto de “la bondad” del Papa Juan XXIII quizá ha sido enfatizado por la comparación entre la actitud del Papa Roncalli con su predecesor Pio XII, este último parecía muy rígido por su postura pero también por ser una persona muy anciana. En cambio Juan XXIII por sus “formas”, por su sonrisa abierta, que también fue percibida por los periodistas a quienes recibió inmediatamente.

“Este modo de hacer lo convierte ante los ojos del mundo en ‘bueno’ pero hay que estar atentos a que esta ‘bondad’ no parezca ‘estupidez’ ya que él (Juan XXIII) era rígido en sus pensamientos, bastante conservador, pero era ‘bueno’ porque pensaba bien de las personas, de cualquiera que se acercaba a él. En este sentido era bueno y no era bueno porque hacía todo lo que otros le decían que tenía que hacer”.

Por otro lado, ha recordado que la idea del Concilio Vaticano II no fue una idea de Juan XXIII sino de su predecesor, quien encabezó los preparativos. Sin embargo, la histórica ha precisado que Papa Roncalli tuvo la valentía y la fuerza para convocarlo.

Un tercer aspecto relevante es la importancia de la obediencia en la persona de Juan XXIII que se demuestra con su vida, de hecho su lema episcopal ‘obediencia y paz’ que se basó en el del cardenal Baronio que era oboedientia et pax, lo confirma.

“Su idea era que ‘quien obedece a la Iglesia tiene la paz’ una paz del alma”, que según la experta, “se ve en él porque obedece cada vez que se le pidieron incluso cosas ‘no simpáticas’ como ir a Bulgaria, permanecer diez años, ir después a Turquía” y ha agregado que el próximo santo aceptó eso “muy tranquilo consigo mismo” y Von Teuffenbach ha asegurado que “esta paz interior que le viene de la obediencia es una de las causas para poder asegurar que él era verdaderamente un santo”.

@mercedesdelat


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