Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Por Mercedes De La Torre

La histórica invocación en Vaticano por la Paz en Tierra Santa

Sin duda éste ha sido uno de los primeros frutos visibles de la visita del Papa Francisco a Tierra Santa.

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Un momento que muchos habrían calificado como imposible: judíos, cristianos y musulmanes rezan en el Vaticano por la paz en Oriente Próximo y lo hacen guiados por el Papa, el Patriarca ecuménico de Constantinopla y los Presidentes de Israel y Palestina.

Francisco en el encuentro por la paz Francisco en el encuentro por la paz (Copyright Religión Confidencial)

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Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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“Ninguno tiene la presunción que al día siguiente comenzará la paz en Tierra Santa”, lo ha asegurado el Custodio de Tierra Santa, el padre franciscano Pierbattista Pizzabala dos días antes de esta invocación por la paz en Oriente Próximo.


Sin embargo, este evento sin precedentes convocado por el Papa Francisco que reunió en el Vaticano a los presidentes de Israel, Shimon Peres y el de Palestina, Mahmoud Abbas ha lanzado un mensaje de esperanza a todo el mundo.


“Espero que este encuentro sea el comienzo de un camino nuevo en busca de lo que une, para superar lo que divide” ha precisado el Papa y ha insistido que este acontecimiento “responde al deseo ardiente de cuantos anhelan la paz, y sueñan con un mundo donde hombres y mujeres puedan vivir como hermanos y no como adversarios o enemigos”.


En esta línea, el Pontífice durante su discurso ha indicado que “la historia nos enseña que nuestras fuerzas por sí solas no son suficientes” y ha afirmado: “más de una vez hemos estado cerca de la paz, pero el maligno, por diversos medios, ha conseguido impedirla”.


Por este motivo, el Papa ha insistido en que esta invocación a Dios por el don de la paz es “un acto de suprema responsabilidad, de cara a nuestras conciencias y de frente a nuestros pueblos” porque ha asegurado que han “escuchado una llamada” y deben “responder” para “romper la espiral del odio y la violencia; a doblegarla con una sola palabra: «hermano». Pero para decir esta palabra –ha concluido- todos debemos levantar la mirada al cielo, y reconocernos hijos de un mismo Padre”.


Y los primeros a poner el ejemplo y llamarse nuevamente “hermanos” han sido los dos líderes cristianos reunidos una vez más ahora en Roma: el Papa Francisco y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I quienes han acogido a los huéspedes que formaron las delegaciones de Israel y Palestina. “Su participación es un gran don, un valioso apoyo, y es testimonio de la senda que, como cristianos, estamos siguiendo hacia la plena unidad”, ha revelado Francisco.


Además, me ha parecido significativo “el tono humano y universal” que ha utilizado el Papa durante su invocación a la paz. En concreto la imagen de los hijos “cansados y agotados por los conflictos y con ganas de llegar a los albores de la paz” hijos que piden “derribar los muros de la enemistad y tomar el camino del diálogo y de la paz, para que triunfen el amor y la amistad”.


Por último, Francisco ha resaltado que “para conseguir la paz, se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra” y ha explicado que se necesita valor, una gran fuerza de ánimo “para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento; sí al diálogo y no a la violencia; sí a la negociación y no a la hostilidad; sí al respeto de los pactos y no a las provocaciones; sí a la sinceridad y no al doblez”.


De hecho, este encuentro se ha llevado a cabo en un clima de silencio y profundo respeto. Ha sido notable presenciar en este lugar israelíes y palestinos, judíos, cristianos y musulmanes que han rezado por la paz en Tierra Santa y lo han hecho en tres momentos utilizando esquema similares que coincidían con la adoración a Dios y el don de la creación de una familia humana, la petición de perdón por no ser siempre hermanos y hermanas y la invocación por la paz en Tierra Santa para ser capaces de ser constructores de paz.


Al finalizar la oración, el Papa Francisco ha dado a los presidentes un saludo de paz primero a Peres y luego a Abbas quienes posteriormente se han intercambiado la paz entre ellos. Después el Papa ha invitado al Patriarca a unirse a ellos y los cuatro han sembrado un olivo como signo del deseo común de paz entre el pueblo palestino y el israelí.


@mercedesdelat


Peres, Abbas, Francisco y Bartolomé I Peres, Abbas, Francisco y Bartolomé I (Copyright Religión Confidencial)

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