Sábado 21/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

Por Mercedes De La Torre

Comienza la segunda parte de la Visita Ad Limina española

Vale la pena leer con atención el discurso que el Papa Francisco ha dirigido a los 83 obispos españoles en ocasión de la visita Ad Limina en el Vaticano porque el Obispo de Roma ha trazado claramente los caminos que espera que la Iglesia en España recorra.

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Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Además, las palabras del Papa Francisco en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico muestran una radiografía de la situación de la Iglesia local y sobre todo se observa un claro conocimiento de lo que ocurre en la sociedad española también.


De este modo, el Papa anima con insistencia a los pastores de todas las provincias eclesiásticas de España a “hacer frente a la ‘cultura mundana’ que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluye del ámbito público” y advierte que “conviene no olvidar” la historia así como fiarse “siempre de Él y de lo mucho que siempre en los corazones”. Así, el Pontífice remarca que Dios es quien actúa y no es sólo fruto del “talento” o de la “voluntad” personal.


Por otro lado, el Papa argentino tiene clara la situación de la “viña del Señor” española por lo que reitera con fuerza la importancia de que “nadie puede quedar excluido” y por eso anima a los obispos a no ahorrar esfuerzos “para abrir nuevos caminos al evangelio, que lleguen al corazón de todos” para descubrir a Jesús como amigo y hermano.


Otra cuestión interesante es que Francisco insiste a los 83 pastores a seguir “las huellas del Señor, que no ha venido para que le sirvan, sino para servir” con humildad y paciencia, escuchando a todos “de corazón a corazón, con ternura y misericordia, y a buscar lo que verdaderamente une y sirve a la mutua edificación”.


Además, el Papa pide a la Iglesia en España ponerse “en un verdadero estado de misión permanente, para llamar a quienes se han alejado, y ser “hermanos y pastores” de los fieles pero también “de los que no lo son, o lo han olvidado” y en esta renovación espiritual y misionera insiste a los obispos que no estén y solos, sino que se apoyen y confíen en sus colaboradores directos los sacerdotes, pero también en las personas consagradas y en los laicos.


Por último, el Papa Francisco resalta dos aspectos esenciales de su pastoral: la importancia de la familia en la sociedad española y pide a los obispos acompañarlas para “despertar y avivar una fe sincera” para que se conviertan en familias evangelizadas que promoverán también el nacimiento de vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada. Y el amor y el servicio de los pobres que tiene gran reconocimiento por parte de creyentes y no creyentes pero precisa que la acción caritativa debe llevar a acercarse a Cristo y a su Iglesia madre que “nunca puede olvidar a sus hijos más desfavorecidos”.

 

@mercedesdelat


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