Lunes 18/12/2017. Actualizado 01:34h

·Publicidad·

Crónica de Roma

El Papa con los niños enfermos del Policlínico Gemelli de Roma

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

En el clima de la que tradicionalmente se considera la fiesta por antonomasia de los pequeños, el Papa hizo ayer por la tarde una visita a los niños con espina bífida ingresados en el Policlínico Gemelli de Roma.

La espina bífida es una malformación congénita grave de la columna vertebral y la médula espinal, debido a la falla de cerramiento del arco posterior de una o más vértebras, con la consecuente salida de la médula espinal y las meninges.

En 2010, vieron la luz en este hospital 3.450 niños y 350 de ellos necesitaron una atención especializada en unidades de cuidados intensivos y patología neonatal.

En el Departamento de Pediatría, Benedicto XVI se entretuvo con los niños ingresados y bendijo las instalaciones del Centro de Espina Bífida. También estuvo en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Antes de despedirse, el Papa saludó en la entrada del Policlínico a los niños de los diferentes departamentos del centro pediátrico, con los padres y el personal medico. Tras escuchar la canción de uno de ellos, y el saludo de una pequeña enferma, aseguró a los niños que les quería y que rezaba por ellos, animándoles también a ser fuertes para afrontar la enfermedad.

El Papa trata de sacar tiempo para estar con los que más sufren, sobre todo si son niños. Basta con recordar las visitas a las instalaciones de pediatría en el curso de los viajes internacionales y en Italia. En particular, la visita del 13 de mayo de 2009 a las Caritas Baby Hospital en Belén, durante la peregrinación a Tierra Santa, y la del 19 de marzo de ese año al Centro de Yaundé, en Camerún, titulado al Cardenal Paul-Émile Léger.

En noviembre de 2010, se constituyó en la Unidad de Neonatología un “Day Hospital” para niños con espina bífida y neuropatías congénitas. Actualmente unos 700 pacientes son atendidos en el Centro en régimen de “Day Hospital” o de internación ordinaria.

En apoyo del Centro trabaja una asociación de padres de niños con espina bífida e hidrocefalia -El Camino hacia el arco iris”-, una organización sin fines de lucro fundada en 1998 para difundir la labor del Centro a través de la promoción de congresos y reuniones con especialistas de referencia, y para aumentar la conciencia de la enfermedad. La asociación ayuda a organizar campamentos de verano para niños con espina bífida, una iniciativa destinada a fomentar las relaciones entre las personas afectadas por la enfermedad y a fortalecer la integración de los niños mayores en la escuela, el trabajo y en los deportes.

Por Alfonso Bailly-Bailliére

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·