Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

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Crónica de Roma

No se trata de ejercicio de la libertad, sino de crímenes

El Papa advierte tres riesgos en contra de la dignidad infantil en el mundo digital

Francisco acepta que la Iglesia Católica "no ha hecho lo suficiente en su interior para la protección de los menores"

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Suman fuerzas en Roma para luchar en contra de los peligros en la red para menores, desde la difusión de imágenes pornográficas hasta la violencia, el tráfico de personas y la prostitución. 

El Papa Francisco besa a un niño. El Papa Francisco besa a un niño.

Un artículo de...

Mercedes  De La Torre
Mercedes De La Torre

Corresponsal en el Vaticano

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Esta semana en la capital italiana se ha llevado a cabo -como lo habíamos anticipado en Religión Confidencial- un importante Congreso Mundial con el lema ‘La dignidad del niño en el mundo digital’. Esta iniciativa sin precedentes concluyó con una audiencia papal y la firma de la ‘Declaración de Roma’ por parte de los líderes internacionales que se comprometieron a unir fuerzas para afrontar juntos el grave problema de la protección de los menores en el mundo digital.

A esta Declaración de Roma’ se ha sumado públicamente el Papa Francisco y ha animado a los presentes ha hacerlo con determinación, pero también a los líderes religiosos y las comunidades de creyentes del mundo para participar en este esfuerzo común ya que, según cifras de los organizadores, actualmente los niños representan más de la cuarta parte de los más de tres mil millones de red, lo que significa que más de 800 millones de niños navegan en el mundo digital.

Hechos gravísimos dentro de la Iglesia

Es notable que, durante su discurso, el Santo Padre haya recordado que “la Iglesia Católica en los últimos años se ha hecho cada vez más consciente de no haber hecho lo suficiente en su interior para la protección de los menores”. Muchos recuerdan el reciente caso del diplomático norteamericano que enfrenta cargos con la justicia o el fallecido ex nuncio de República Dominicana.

El mismo Pontífice no ha ocultado que “recientemente han salido a la luz hechos gravísimos de los que hemos tenido que reconocer nuestra responsabilidad ante Dios, ante las víctimas y ante la opinión pública”, ha dicho. Y por eso mismo ha asegurado la disponibilidad de la Iglesia Católica para aportar “su experiencia, su autoridad y su capacidad educativa y de formación moral y espiritual” pero también el compromiso “de manera cada vez más profunda y con visión de futuro, en la protección de los menores y de su dignidad, tanto dentro de ella como en toda la sociedad y en todo el mundo… ofreciendo su colaboración activa y cordial a todas las fuerzas y miembros de la sociedad que desean comprometerse en la misma dirección”.

Tres peligros ante la lucha

En esta línea, el Papa ha querido advertir sobre tres posibles errores de perspectiva. El primero, subestimar la situación y decir que “en el fondo la situación no están grave”, cuando en realidad son “trastornos que repercutirán fuertemente durante toda la vida de los niños actuales” pero también en los adultos.

El segundo error que ha señalado Francisco es el de pensar que las soluciones técnicas bastan, que los filtros automáticos cada vez más sofisticados para identificar y bloquear la difusión de imágenes abusivas y dañinas, son suficientes para hacer frente a los problemas. Porque aunque ciertamente son necesarias, ha recordado también que es indispensable que “dentro de la dinámica misma del desarrollo técnico, sus actores y protagonistas perciban con mayor urgencia… la fuerza de la exigencia ética”.

Por último, el Papa ha alertado acerca de una posible visión ideológica y mítica de la red como un reino de libertad sin límites, ya que si ha abierto un espacio nuevo y de gran alcance para la libre expresión y el intercambio de ideas e información pero también “ha ofrecido nuevos instrumentos para actividades ilícitas horribles y, en el ámbito que nos ocupa, para el abuso y el daño a la dignidad de los menores, para la corrupción de sus mentes y la violencia a sus cuerpos”. 

En esta línea, Bergoglio ha insistido que “no se trata de ejercicio de la libertad, sino de crímenes”, contra los cuales se debe proceder con inteligencia y determinación, ampliando la cooperación entre los gobiernos y las fuerzas del orden a nivel global para afrontar el gran reto de la defensa de la dignidad de los menores en el mundo digital, por lo que ha reiterado su apoyo con gran determinación y firmeza el compromiso asumido.

Esto supone, sin duda, un paso importante en el ámbito de la protección de menores por parte de la Iglesia. Cuestión que anteriormente fue considerado por muchos como un tabú.

Twitter: @mercedesdelat 


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