Jueves 14/12/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Crónica de Roma

Nueva fase en las relaciones entre la Santa Sede y Palestina

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Una delegación de la Santa Sede se reunió ayer en la sede del presidente palestino, Mahmoud Abbas, en Ramallah, para reanudar las conversaciones con la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) tras el Acuerdo Básico firmado en 2000.

El objetivo de las conversaciones era alcanzar un acuerdo internacional global de regulación y promoción de la presencia y las actividades de la Iglesia católica en los territorios palestinos, para reforzar las relaciones especiales entre la Santa Sede y la OLP.

Las conversaciones, desarrolladas en un ambiente cordial, fueron co-presididas por monseñor Ettore Balestrero, subsecretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y Ziad Al-Bandak, asesor del Presidente para las relaciones entre cristianos.

Ambas partes acordaron establecer un grupo de trabajo encargado de elaborar el acuerdo global antes mencionado.

El Acuerdo de Base entre la Santa Sede y la OLP fue firmado en el Vaticano por representantes de una y otra parte el 15 de febrero de 2000. Estaba formado por un preámbulo y 12 artículos.

El preámbulo establece que las dos partes reafirman la necesidad de alcanzar una paz justa y extensa en Oriente Medio y solicitan “una solución pacífica del conflicto palestino-israelí, que se traduzca en la puesta en práctica de los derechos nacionales inalienables y legítimos y aspiraciones del pueblo palestino”.

Asimismo se declaraba que todas las acciones encaminadas a alterar el “carácter y el estatus específico de Jerusalén son moral y jurídicamente inaceptables”.

En la conclusión del preámbulo se solicitaba un estatuto especial para Jerusalén, garantizado a nivel internacional y que salvaguardara la libertad de religión y de conciencia para todos; la igualdad ante la ley de las tres religiones monoteístas y de sus instituciones y seguidores en esa ciudad; la identidad propia y el carácter sagrado de la ciudad; los Santos Lugares, la libertad de acceso y de culto en ellos y el régimen de “status quo” en aquellos Santos Lugares a los que sea aplicable.

Ambas partes enumeraban los 12 artículos sobre los que llegaron hace casi once años a un acuerdo. El primero estaba dedicado al compromiso permanente de la OLP en la defensa y el cumplimiento del derecho del ser humano a la libertad de religión y de conciencia, la afirmación de la Santa Sede del compromiso de la Iglesia Católica a la hora de apoyar este derecho y la reiteración del respeto de la Iglesia por los seguidores de otras religiones.

En los artículos 5 y 6 se afirmaba que la OLP reconoce tanto la libertad de la Iglesia Católica para ejercer sus derechos y llevar a cabo su función y sus tradiciones, como los derechos de la Iglesia Católica en asuntos económicos, jurídicos y fiscales. Según el artículo 7, se daba pleno efecto en la legislación palestina a la personalidad jurídica de la Iglesia Católica y a la de las personas jurídicas canónicas.

Por lo que respecta sin embargo a Israel, se siguen sucediendo las negociaciones desde el “Acuerdo Fundamental” firmado el 30 de diciembre de 1993 con la Santa Sede. A pesar de todo, todavía no se ha alcanzado una solución global sobre todas las cuestiones fiscales y de propiedad pendientes entre Iglesia y Estado, pero que son decisivas para los Santos Lugares.

Por Alfonso Bailly-Bailliére

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·